BEIRUT Internacionales -  21 de julio 2017 - 09:04hs

Ejército sirio y Jezbolá atacan cerca de frontera libanesa

El ejército sirio y miembros del grupo insurgente libanés Jezbolá lanzaron el viernes una importante ofensiva terrestre que busca terminar con la asentada presencia de cientos de milicianos en una zona fronteriza entre ambos países.

La ofensiva era una maniobra esperada después de que las negociaciones con los insurgentes para abandonar la zona fracasaron en los últimos días. Tropas sirias y miembros de Jezbolá librarán la batalla del lado sirio de la frontera mientras que el ejército libanés es probable que luche contra los radicales en su territorio.

El primer ministro de Líbano, Saad Hariri, dijo el martes que el ejército está preparando una operación militar para asegurar una zona sin ley en la frontera con Siria, mientras que el líder de Jezbolá, el jeque Hassan Nasrallah, dejó caer en un discurso la semana pasada que se estaba trabajando en una ofensiva conjunta con los ejércitos de ambos países para expulsar a los extremistas de la región.

Las operaciones comenzaron desde dos frentes, uno en las afueras de la localidad de Arsal, en Líbano, y otro en Freeta, en Siria, explicó el Syrian Central Military Media (SCMM), controlado por el gobierno de Damasco. Las tropas sirias y los combatientes de Jezbolá se hicieron con el control de algunas zonas dominadas por los radicales y mataron a varios de ellos.

La montañosa región es un bastión de la filial de Al Qaeda en Siria, conocida como frente Fatah al-Sham, además de contar con una fuerte presencia del grupo extremista Estado Islámico y las Brigadas Populares de Levante. Los combates del viernes se centraron en zonas controladas por la filial de Al Qaeda.

Un video publicado por el SCMM muestra a artillería de Jezbolá atacando posiciones insurgentes y en imágenes filmadas con un dron se podían ver columnas de humo en las áreas controladas por los radicales.

Según la agencia estatal de noticias de Líbano, el ejército libanés bombardeó una zona en la frontera para evitar que un grupo de extremistas entrasen en la región Arsal.

Preocupa el número de víctimas civiles que podrían causar los radicales si se infiltran en Arsal, donde viven decenas de miles de refugiados sirios que escaparon de la guerra civil en su país.

Los feudos insurgentes están rodeados desde todos los flancos, por lo que no opciones de retirada.