El Tribunal Correccional de Versalles, a las afueras de París, abrió hoy el juicio contra un joven de 29 años que aseguró haber sido víctima de los atentados yihadistas del Bataclan el 13 de noviembre de 2015 pese a que en realidad no se encontraba en la sala de fiestas en el momento de los hechos.
Aunque la justicia francesa ha condenado ya a una decena de personas por estafa por considerarse falsamente víctimas de los atentados de París y Saint Denis que provocaron 130 muertos, este caso es particularmente mediático porque el acusado dio numerosas entrevistas tras los hechos.
En su relato, que él mismo ha reconocido haber inventado, aseguraba que se encontraba en la terraza del Bataclan cuando vio llegar a unos hombres armados y que una mujer embarazada recibió los disparos que los terroristas hicieron contra él.
Durante un año fue considerado víctima del terrorismo y estuvo meses de baja laboral por ello, además de que presentó una demanda de indemnización en las instancias oficiales.
En ese periodo, el ahora acusado concedió numerosas entrevistas e, incluso, se tatuó una imagen del Bataclan en el brazo.
Sin embargo, los investigadores comenzaron a sospechar de su testimonio al contener contradicciones, en particular, el hecho de que ninguna embarazada muriera en los atentados.
El análisis de su localización gracias a su teléfono móvil permitió determinar que el acusado se encontraba a 30 kilómetros del lugar de los hechos y que no se presentó en el mismo hasta la media noche, cuando fue visto por varios testigos.
En una primera comparecencia en octubre pasado, el acusado reconoció los hechos, pero el tribunal que le juzgó decidió someterle a pruebas psíquicas y psicológicas, aunque ordenó su mantenimiento en detención hasta que se celebrara este nuevo juicio.
El delito de estafa por el que está acusado puede valerle una pena de hasta cinco años de prisión.
FUENTE: EFE




