Nicaragua Internacionales -  23 de noviembre de 2018 - 21:45

Alianza Cívica no acudirá a marcha "por asedio del régimen" de Daniel Ortega

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunció hoy que no participará este domingo en una marcha contra la violencia machista ni en defensa de los "presos políticos", por "el asedio del régimen" del Gobierno del presidente Daniel Ortega contra los manifestantes antigubernamentales.

"Este domingo 25 no iremos a la calle por el asedio del régimen, pero seguiremos en resistencia", señaló esa coalición opositora que agrupa a sectores estudiantiles, campesinos, empresariales y civiles de Nicaragua.

La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco, a la que pertenece la Alianza Cívica, convocó a una marcha para el domingo en conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y en defensa de los "presos políticos".

No obstante, la Policía Nacional no autorizó esa manifestación, entre otras razones, porque en el grupo de personas que solicitaron el permiso se identificaron "a quienes realizan prácticas vandálicas en centros comerciales, con el único objetivo de dar continuidad a los actos terroristas".

También de "reactivar los tranques (bloqueos de vías) con sus propósitos golpistas, teniendo entre sus planes inmediatos afectar a las familias en las celebraciones de la Purísima, Navidad y Fin de Año", señaló la fuerza pública en una resolución, sin especificar nombres.

La Unidad Nacional aún no se pronuncia si mantiene o no esa movilización, aunque los movimientos feministas, que forman parte de esa coalición y ahora también la Alianza Cívica, anunciaron que no van a participar.

La Alianza Cívica rechazó la respuesta negativa de la Policía y calificó sus argumentos como "falsos, amenazantes y arbitrarios".

"Seguiremos encontrando los medios posibles para continuar movilizándonos pacíficamente tal y como lo hemos venido haciendo hasta hoy, procurando la seguridad de los y las manifestantes", anotó.

Además, consideró que "este intento de cierre de todo espacio de movilización pacífica por parte del régimen Ortega-Murillo evidencia el afán de detener a los nicaragüenses en su lucha por la democracia y la justicia".

"Hoy estamos más convencidos y comprometidos con la exigencia de libertad de todos los presos políticos y con el clamor de justicia por los crímenes perpetrados desde abril", agregó.

A su juicio, "con cada acto represor y arbitrario como el de hoy, este régimen evidencia que la única base de su sostenimiento es la represión y una negativa a encontrar una salida pacífica y dialogada a la crisis sociopolítica y de violación de Derechos Humanos que hoy afecta a todos los nicaragüenses sin exclusión".

La Alianza Cívica es la contraparte del Gobierno en un diálogo para superar la crisis que fue suspendido de forma indefinida en julio pasado, después de que grupos oficialistas atacaron a obispos de la Iglesia católica, quienes actuaban como mediadores.

Nicaragua vive una crisis social y política que ha generado protestas contra el Gobierno de Ortega y un saldo de entre 325 y 545 muertos, según organismos de derechos humanos locales y extranjeros, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 a los fallecidos.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas y otros abusos contra los manifestantes y opositores.

Ortega ha negado las acusaciones y ha asegurado que se trata de un intento de "golpe de Estado".

Las manifestaciones contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se iniciaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario.

FUENTE: EFE