Alaska: Sentencian a exempleado bancario por robo millonario. Foto/ @keybank

AP

Un osado empleado bancario en Alaska que empaquetó 4,3 millones de dólares, los metió en su auto y huyó con el dinero a México fue sentenciado el lunes a 10 años de prisión por robo de banco.

Gerardo Valenzuela, de 34 años y también conocido como Gary Cazarez, recibió la sentencia en una corte federal tras declararse culpable en enero.

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El juez federal de distrito Timothy Burgess no tomó en cuenta los siete años que pasó en una prisión en México por una condena en ese país por tráfico de dinero, armas y municiones, indicaron fiscales estadounidenses.

Valenzuela fue extraditado a Alaska en septiembre.

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El hombre tenía 26 años en 2011 cuando trabajaba como gerente de servicios de efectivo en bóvedas para KeyBank en Anchorage. De acuerdo con los investigadores, al momento del robo a Valenzuela le preocupaba que el banco fuera a desaparecer el puesto que él tenía y fuera despedido.

En la semana previa al robo, compró un boleto de avión para que su novia volara a Seattle, y luego robó 30.000 dólares de Keybank y usó 24.000 de ellos para reservar un jet privado.

La política del banco exige que se realicen controles duales en la bóveda, pero Valenzuela ignoró la norma mientras capacitaba a nuevos empleados, dijeron los fiscales.

El día del robo, un viernes, Valenzuela le dijo al gerente de la sucursal que iba a organizar un evento social en que repartiría helado a los clientes del banco, por lo que se quedaría más tiempo para limpiar.

Más noche, sin los controles duales activados, Valenzuela pudo ingresar a la bóveda, tomar el dinero y abordar el avión privado a Seattle, explicaron las autoridades. Programó el temporizador del cierre de la bóveda con el tiempo máximo permitido, lo que le dio seis días para escapar.

En Seattle compró un auto y un fusil AK-47 antes de viajar vía terrestre a México en compañía de su novia.

Para cuando el robo fue descubierto, la pareja ya había cruzado la frontera, pero su plan tuvo un rápido desenlace el 2 de agosto de 2011, menos de una semana después de haber ocurrido.

Durante una inspección al azar de pertenencias en un punto de revisión, las autoridades mexicanas le encontraron el fusil, balas y 3,8 millones de dólares en efectivo.

Al dictar la sentencia, el juez Burgess consideró la magnitud del delito y la falta de sinceridad de Valenzuela ante la corte, según los fiscales.

El individuo había ocultado 500 mil dólares en el estado de Washington por si acaso era atrapado, añadieron los fiscales. Ese dinero no ha sido recuperado.

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