Un exfuncionario en Francia echó un potente diurético en la bebida que dio a sus entrevistadas para verlas orinar

AFP

Un exfuncionario oficial del ministerio de Cultura de Francia fue acusado de agresión sexual, tras haber drogado durante años a mujeres con diuréticos para verlas orinar delante suyo, informaron fuentes judiciales el viernes.

Christian N., exsubdirector de recursos humanos en el ministerio de Cultura, está acusado de haber abusado de unas 200 mujeres, la mayoría candidatas a un puesto de trabajo, entre 2009 y 2018, informó el diario Libération.

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Una fuente judicial confirmó a la AFP que el exfuncionario fue acusado de "administración de sustancia nociva", "agresión sexual (...) mediante abuso de autoridad", "violación de la privacidad" e "infracción al código sobre medicamentos".

En un extenso informe del caso, Libération cita a cinco mujeres que describen como, durante una entrevista de trabajo, Christian N. les ofrecía una taza de té o café y después les invitaba a dar un largo paseo por lugares de interés cerca del ministerio de Cultura en París.

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Durante la caminata, las mujeres sentían un repentino deseo de orinar. En ese momento el hombre les llevaba a las orillas del río Sena y se ofrecía a taparles con su abrigo mientras éstas se aliviaban debajo de un puente.

Una de las mujeres contó a Libération que pasó cuatro días en el hospital con una infección grave en el tracto urinario después del encuentro.

Dos de ellas aseguraron que el hombre las miraba fijamente mientras orinaban.

La investigación policial reveló que el exfuncionario echó un potente diurético en la bebida que dio a sus entrevistadas, según el diario francés.

Christian N. era conocido además como "el fotógrafo" entre sus compañeros del ministerio. Está acusado de haber fotografiado subrepticiamente con su teléfono móvil las piernas de mujeres por debajo de la mesa.

El caso salió a la luz en junio de 2018 cuando el acusado, que había sido nombrado director regional de cultura en el este de Francia, fue descubierto por una compañera fotografiando "discretamente" las piernas de una funcionaria.

El ministerio lo denunció a la policía cuando descubrió que el hombre llevaba un registro en su ordenador, completado con fotografías y detalles de las mujeres a las que había atacado.

Fue suspendido en octubre de 2018 y despedido tres meses después.

Contactado por Libération, el hombre admitió haber drogado a "10 o 20" mujeres. "Ojalá me hubieran detenido antes", declaró al diario.

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