El presidente saliente de Guatemala, Jimmy Morales

EFE

 El presidente saliente de Guatemala, Jimmy Morales, aseguró este martes en su último discurso que deja una "administración estable" y "en condiciones de iniciar el camino hacia el desarrollo".

Morales narró en 53 minutos los logros de su gobierno, como el de "estabilizar" el país o la "tolerancia cero a la corrupción", durante la primera sesión del nuevo Congreso guatemalteco en el Palacio Legislativo, que será presidido por el diputado Allan Rodríguez, del partido oficialista Vamos por una Guatemala Diferente,

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Con varias horas de retraso, Morales comenzó su discurso con una frase del emperador romano Marco Aurelio: "Todo lo que escuchamos es pura opinión, no un hecho" y aseguró que en la época que gobernó Marco Aurelio "muchas personas opinaban sobre sus acciones sin profundizar o quizás con el objetivo de tergiversar" y sugirió que, en la actualidad, "parece que no ha cambiado mucho" esa práctica.

Tras repasar sus principales "logros" y agradecer a su equipo, el mandatario concluyó su pronunciamiento con otra cita, ahora bíblica, tal y como muchas veces lo hizo durante sus cuatro años al frente del Ejecutivo guatemalteco, en la que indicó: "Considero que, como dijo el apóstol Pablo, he peleado la buena batalla, he acabado la carrera y he guardado la fe".

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Morales destacó el crecimiento de la economía, que pasó de 3,1 por ciento en 2018 a 3.5 por ciento el año pasado en cuanto al Producto Interno Bruto, y enfatizó que para 2020 "se espera que pueda mantenerse esa tendencia a la alza".

Dijo que los indicadores de las calificadoras de riesgo "recalcan que Guatemala posee fortaleza macroeconómica y fiscal asociada con el nivel de crecimiento del PIB" y agregó que su Gobierno consiguió un "buen manejo de la política monetaria, cambiaria y crediticia".

Morales no se refirió al acuerdo de "tercer país seguro" que alcanzó en julio pasado con EE.UU. -y que convirtió a Guatemala en una nación de asilo para migrantes salvadoreños y hondureños (y se especula que mexicanos también)-.

El presidente saliente además apostilló que "uno de los mayores aportes de esta administración en beneficio de la población migrante es la aprobación de la Política Pública de Protección y Atención a la Persona Migrante 2019-2032".

Dijo también que el país asistió, atendió y protegió a migrantes "sin importar su estatus migratorio, con un enfoque de derechos humanos, con base en el principio de responsabilidad compartida" y contó que "a diciembre de 2019 se han enrolado 232.754 pasaportes en las misiones consulares de Guatemala en el exterior".

Uno de los eventos que marcó el 2019 en Guatemala fue el estado de sitio que declaró en septiembre en 22 municipios al este del país, en donde "se localizó un total de 147 pistas de aterrizaje ilegales, de las cuales 17 fueron destruidas y 130 están pendientes de destrucción".

Además, destacó que "en 2019 el ingreso de divisas por concepto de turismo ascendió 1.249 millones de dólares", conseguido por el "dinamismo por el ingreso de turistas".

El titular del Ejecutivo saliente, cómico de profesión, que en esta tarde entregará la banda presidencial al médico y cirujano retirado Alejandro Giammattei, resaltó que la Secretaría General de la Presidencia fue "la primera en el mundo en obtener la certificación antisobornos ISO 37.001-2016" y enfatizó que "la firma del presidente Morales no recibió sobornos porque fue certificada por esta certificación mundial".

Morales lamentó que durante los cuatro años que estuvo al frente del país fue objeto de 244 acciones de amparo a sus decisiones, "así de ridículo como lo oyen", y mencionó que fue objeto de 17 antejuicios (procesos de desafuero), con algunos de los casos aún abiertos según reconoció.

Al entregar el mando a Giammattei, Morales perderá la inmunidad (fuero), por lo que las autoridades tienen vía libre para investigarlo si así lo consideran.

Morales indicó que bajo su mandato creció la cobertura escolar de clases en la atención primaria y consiguió frenar una "crisis hospitalaria" cuando recién juró como presidente el 14 de enero de 2020.

Al concluir su pronunciamiento, sostuvo que trabajó "sin descanso" y "hasta el cansancio".

Por su parte, el presidente del Congreso, Álvaro Arzú Escobar, quien dirigió los dos últimos años la octava legislatura pese a ser el único representante del partido Unionista en el pleno, apeló a la "reflexión" a sus colegas para continuar "el camino hacia ese futuro prometedor de Guatemala".

Arzú aseguró que durante su mandato al frente del Parlamento, se "recuperó la soberanía" y agradeció al Ejecutivo saliente, encabezado por Morales y el vicepresidente, Jafeth Cabrera, quienes "pasarán a la historia" por haber "sentado un criterio sólido en la forma correcta de rescatar, defender y preservar la dignidad de los guatemaltecos", en alusión a la pugna en contra de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), que culminó su proceso de 12 años en el país en septiembre pasado. 

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