Seúl insta a Norcorea a cumplir pactos en clima de tensión

AP

Corea del Sur convocó el domingo una reunión de seguridad de urgencia e instó a Corea del Norte a cumplir sus acuerdos de reconciliación, horas después de que Pyongyang amenazara con demoler una oficina de enlace y emprender acciones militares contra su rival.

Corea del Norte ha retomado de improviso la actitud beligerante contra su vecino del sur, al que acusa de no impedir que varios activistas lanzaran folletos propagandísticos al otro lado de la frontera. Algunos expertos en Corea del Norte señalaron que el país expresa su frustración por el hecho de que Seúl no haya retomado lucrativos proyectos económicos conjuntos y por la falta de progresos en las negociaciones nucleares con Washington.

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El director surcoreano de seguridad nacional. Chung Eui-yong, celebró el domingo una videoconferencia urgente con ministros responsables de seguridad y generales del Ejército para comentar la situación y las posibles medidas del gobierno, según un comunicado de la presidencia.

El Ministerio de Unificación, que gestiona las relaciones con Corea del Norte, emitió después un comunicado indicando que ambos países deben esforzarse por cumplir todos los acuerdos firmados. El gobierno surcoreano, indicó, “ve la situación actual como grave”.

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Kim Yo Jong, la influyente hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, advirtió el sábado por la noche que Seúl presenciaría pronto “una escena trágica de la inútil oficina de enlace Norte-Sur (en Corea del Norte) totalmente derribada”. También dijo que daría al Ejército norcoreano el derecho de dar el siguiente paso de represalia contra Corea del Sur.

Pyongyang ya había cortado antes las líneas de comunicación con Corea del Sur y amenazado con anular los acuerdos de 2018 que llevaron a los dos países a detener las maniobras con fuego real, retirar algunas minas terrestres y demoler puestos de guardia en el frente.

Algunos observadores señalaron que cancelar los acuerdos de 2018 permitiría a Corea del Norte enviar barcos al otro lado de la disputada frontera marítima, colocar minas en un río fronterizo o emprender otras acciones provocadoras en la frontera. Pero no estaba claro que el país fuera a ejecutar su amenaza de destruir la oficina de enlace, construida en una localidad fronteriza norcoreana tras una cumbre en 2018 entre Kim Jong Un y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in.

Esa decisión podría agravar los sentimientos contra Pyongyang y complicar la reparación de lazos entre ambas partes en un futuro.

Corea del Norte podría estar aumentando la tensión de forma deliberada para reforzar su unidad interna y presionar a Estados Unidos para que haga algo por reanudar las conversaciones nucleares, que llevan más de un año estancadas, según algunos expertos.

El país podría necesitar con urgencia un alivio en las sanciones, ya que probablemente las duras sanciones lideradas por Estados Unidos han golpeado su economía y la pandemia del coronavirus obligó a cerrar su frontera con China, su principal socio comercial.

El viernes, en el segundo aniversario de la primera cumbre entre Kim Jon Un y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el ministro norcoreano de Exteriores, Ri Son Gwon, dijo que su país no volvería a regalar a Trump reuniones publicitadas que pudiera mostrar como logros de política exterior si no conseguía algo sustancial a cambio.

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