Italia produce menos basura en cuarentena, pero más plástico

AP

Italia produjo un 10% menos de pizza durante su cuarentena por el coronavirus, pero los ecologistas advirtieron que la creciente dependencia de las mascarillas y otros objetos desechables amenaza los esfuerzos por reducir los plásticos de un solo uso, que terminan en mares y océanos.

Los investigadores italianos estiman que durante los meses de cuarentena en Italia en marzo y abril, la producción de residuos urbanos cayó en 500.000 toneladas. Ese descenso permitió que los vertederos en Italia -donde la recogida de basuras en las grandes ciudades a menudo se ha convertido en un importante tema político- absorban más de 300.000 toneladas de residuos adicionales de mascarillas y guantes que se espera se utilicen este año, según el Instituto Italiano de Protección e Investigación Medioambiental.

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“Básicamente, las cifras se compensarán entre sí para final de este año”, dijo a The Associated Press Valeria Frittelloni, responsable de gestión de residuos y economía circular en el Instituto.

Pero la pandemia asestó un golpe a los esfuerzos por eliminar los plásticos de un solo uso en muchos lugares donde empezaban a generalizarse. Naciones Unidas, Greenpeace, la organización medioambiental italiana Marevivo y otros grupos han advertido que mantener la dependencia de los plásticos de un solo uso conlleva riesgos para el medio ambiente en el largo plazo.

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Eso es especialmente cierto en un país con una larga costa en el Mar Mediterráneo, especialmente afectado por la presencia de diminutos fragmentos de plástico conocidos como microplásticos.

“Aún no tenemos una estimación de cuántos de esos objetos se arrojaron al entorno, pero lo que es seguro es que todos los que han sido abandonados llegarán al mar tarde o temprano”, dijo Giuseppe Ungherese, responsable de campañas antipolución en Greenpeace Italy.

Después de años reduciendo la dependencia de productos como bolsas y cubiertos de plástico, en línea con las directivas de la Unión Europea, Italia registró un enorme aumento del uso de plástico durante la emergencia del coronavirus. El aumento de la compra a través de internet y los envoltorios asociados lideraron un aumento del 8% en los residuos plásticos incluso dentro del descenso en el total de basura producida, según el Consorcio Nacional Italiano de Recogida y Reciclaje de Envases de Plástico.

Otros países registraron una demanda similar de plásticos y cartón como resultado del llamado efecto Amazon, que alude a un aumento de la dependencia de la tienda online cuando la gente confinada vio reducirse sus opciones a pedidos a domicilio, explicó Keiron Roberts, investigador medioambiental de la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra. Pero se mostró de acuerdo en que dentro de Europa, Italia estaba en una posición especialmente vulnerable.

“Como está rodeada de costa, sólo hacen falta algunas lluvias para que esas mascarillas lleguen al sistema de alcantarillado o a los ríos y vías fluviales, y terminarán acabando en el océano", dijo.

“Ahora no hay zona del Mediterráneo que no se haya visto infectada por el plástico”, añadió.

La presencia de microplásticos en la superficie del mar ante las costas Italianas es comparable a los niveles en la Gran Balsa de Basura del Pacífico, una acumulación de residuos que flota en parte de ese océano, indicó en 2018 el Centro Nacional italiano de Investigación.

A nivel global, el Programa Medioambiental de Naciones Unidas ha advertido que el aumento del consumo de plásticos de un solo uso en equipos de protección podría llevar a vertidos incontrolados y contaminación marina, e instado a los países a desarrollar planes adecuados para procesar los residuos. El organismo de Naciones Unidas para el comercio, UNCTAD, estima que las ventas globales de mascarillas supondrán 166.000 millones de dólares este año, por encima de los 880 millones de 2019.

Incluso antes de la crisis del COVID-19, apenas un cuarto de la basura de Italia se reciclaba, con una estimación de 53 kilotoneladas de plástico que terminaba en el Mediterráneo cada año, según el grupo medioambiental WWF.

“Los plásticos y el calentamiento global son las principales amenazas y tenemos que actuar ahora para impedir que nuestro planeta y nuestro mar se conviertan en un entorno hostil e inhabitable”, dijo Ungherese, de Greenpeace.

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