Al-Haidar, que tiene una casa con su familia en Vienna, Virginia, enfrenta entre ocho y 33 años en prisión por presuntos mensajes en Twitter criticando al gobierno saudí

AP

El juicio contra un ciudadano estadounidense que es también ciudadano saudí comenzó el miércoles en Arabia Saudí en una corte antiterrorismo que ha sido usada para enviar a prisión a activistas de derechos humanos, un caso que pudiera crear más tensiones en las relaciones bilaterales.

La causa de Salah al-Haidar, detenido desde abril del 2019 en Arabia Saudí, ha atraído la atención de miembros del Congreso de Estados Unidos, que le están pidiendo al presidente Donald Trump que intervenga personalmente para su excarcelación inmediata e incondicional.

Publicidad

Al-Haidar, que tiene una casa con su familia en Vienna, Virginia, enfrenta entre ocho y 33 años en prisión por presuntos mensajes en Twitter criticando al gobierno saudí, de acuerdo con personas familiarizadas con el caso, incluyendo un funcionario estadounidense. Aunque el juicio comenzó el miércoles, a la familia se le dijo inicialmente que iba a comenzar el jueves. No estaba clara la razón para la confusión.

Personas con conocimiento del caso, que hablaron a condición de anonimato para evitarse repercusiones, afirmaron que el abogado de al-Haidar y un hermano estaban presentes para la primera sesión en la corte. Los jueces escucharon su defensa, así como las de otros acusados arrestados por cargos similares aproximadamente al mismo tiempo. La próxima fecha en la corte fue fijada para dentro de dos meses, dijeron.

Publicidad

La madre de al-Haidar es la prominente activista saudí por los derechos de las mujeres Aziza al-Yousef, una de una decena de mujeres en juicio por cargos relacionados con su activismo, tales como demandar el derecho a conducir automóviles antes de que la prohibición fuese levantada en el 2018. Al-Yousef, exprofesora universitaria, fue excarcelada la semana antes del arresto de su hijo. Ella y otros le dijeron a una corte criminal saudí que fueron víctimas de abusos durante interrogatorios, incluyendo ahogamientos simulados, golpes con varas y corriente eléctrica. Se le prohibió dejar el reino, pese a ser residente permanente de Estados Unidos.

La represión contra críticos del gobierno ha aumentado bajo el príncipe heredero Mohammed bin Salman, quien sigue enfrentando críticas por el asesinato del columnista opositor saudí Jamal Khashoggi dentro del consulado saudí en Estambul a finales del 2018. Desde la muerte de Khashoggi, el encarcelamiento de mujeres activistas y otros en Arabia Saudí han sido condenados por congresistas estadounidenses, parlamentarios británicos y otros.

Representantes de una delegación congresional en Virginia, donde al-Haidar tiene familia inmediata, están presionando al Departamento de Estado norteamericano para que envíe a funcionarios para observar el juicio y garantizar transparencia, dijo el funcionario estadounidense.

Publicidad

Publicidad