BEIJING Internacionales -  5 de enero 2021 - 08:28hs

Nuevo foco de COVID-19 deja nuevas medidas en ciudad china

China designó el martes algunas zonas de la provincia de Hebei, cerca de Beijing, como de alto riesgo por coronavirus tras hallar 14 nuevos casos de COVID-19.

Once de esas infecciones se registraron en la ciudad de Shijiazhuang, donde se celebrarán algunas de las pruebas de los Juegos Olímpicos de Invierno 2022. Otras 30 personas dieron positivo al virus, aunque no desarrollaron síntomas, explicó la autoridad sanitaria regional.

Los otros tres contagiados estaban en la ciudad de Yantai. Partes de Shijiazhuang fueron catalogadas de alto riesgo, lo que supone que se realizarán controles de detección de la enfermedad y se impondrán medidas de aislamiento más estrictas, mientras que otras zonas de Yantai quedaron señaladas como de riesgo medio. Con estos, el total de casos activos en Hebei sube a 19, y los investigadores médicos estudiaban si un único evento, como una reunión familiar, fue el origen de muchas de las infecciones.

China registró otros dos casos de transmisión doméstica en la provincia nororiental de Liaoning, uno en Beijing y 16 más importados.

Desde el inicio de la pandemia, China ha registrado 87.183 casos de COVID-19, con 4.634 decesos, pero los positivos asintomáticos no entran en su conteo oficial.

Alerta ante otra ola de contagios, las autoridades están pidiendo a decenas de millones de trabajadores migrantes que no se desplacen durante las vacaciones del Nuevo Año Lunar el próximo mes, que suele ser la mayor migración humana anual del mundo. Las clases terminaron una semana antes de lo habitual y se ha pedido a los turistas que no viajen a Beijing aprovechando los feriados.

Por su parte, Tailandia reportó el martes 527 nuevos casos de coronavirus, la mayoría en trabajadores migrantes que ya estaban aislados, y el gobierno dijo que restringirá el movimiento de personas en todo el país.

Tailandia está combatiendo un repentino repunte de infecciones luego de meses con pocos contagios locales. En cinco provincias especialmente afectadas se han habilitado hospitales de campaña.

En gran parte del país, incluyendo la capital, Bangkok, se impusieron restricciones y el gobierno dijo que restringirá el movimiento de bienes, mercancías y personas entre las regiones afectadas y establecerá controles en algunas carreteras.

De los nuevos casos confirmados el martes, 439 eran migrantes, 82 de transmisión local y 6 eran viajeros en cuarentena, dijeron las autoridades responsables de monitorear el avance de la pandemia en la nación. La cifra supuso un descenso con respecto a las 745 infecciones registradas el lunes en el país que tuvo el primer caso de coronavirus fuera de China el pasado enero.

Aunque se han cancelado los actos y reuniones públicas y las escuelas, bares y otros lugares de reunión están cerrados, el gobierno no ha impuesto medidas tan estrictas como las de marzo, cuando logró erradicar la transmisión comunitaria.

Los centros comerciales y tiendas siguen abiertas cumpliendo las normas de distanciamiento social, y los restaurantes pueden atender a clientes en su interior hasta las 21:00 horas.

El primer ministro, Prayuth Chan-ocha, imploró a la población que se quede en casa.

India reportó 20 nuevos casos de una nueva variante del coronavirus de rápida propagación que fue detectada en Gran Bretaña, elevando el total de infecciones por esta cepa a 58. Las autoridades sanitarias no revelaron si los positivos eran personas que regresaron del país europeo o si la variante circula ya por el país.

El total de casos confirmados, sin embargo, sigue una tendencia a la baja desde que alcanzara su pico a mediados de septiembre. India ha registrado más de 10,3 millones de infecciones y es el segundo país del mundo más golpeado por la pandemia por detrás de Estados Unidos. Además, ha reportado más de 150.000 decesos.

Se espera que pronto comience una campaña de vacunación masiva que inmunizará a unos 300 millones de personas hasta agosto, incluyendo trabajadores de la salud, personal de primera línea como polícias y población vulnerable.

El gobierno autorizó el suso de emergencia de dos vacunas, una desarrollada por la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, con sede en Gran Bretaña, y otra de la india Bharat Biotech en colaboración con un instituto gubernamental.