La industria inmobiliaria panameña atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. Tras la implementación del cobro del 2% del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) a viviendas nuevas desde enero de este año, las alarmas se han encendido. Elisa Suárez, directora ejecutiva de Convivienda, advierte que este gravamen no solo encarece la propiedad, sino que bloquea el acceso de las familias al sistema crediticio.
Esta situación afecta principalmente al 87% de las familias panameñas, cuyo presupuesto se ubica dentro del rango de Interés Preferencial (hasta $120,000). Al eliminarse la exoneración que existió durante 50 años para viviendas nuevas, el flujo de nuevos propietarios se ha visto interrumpido por una barrera de liquidez inmediata.
Un desplome del 55% en las ventas y una crisis de empleo
Las cifras presentadas por Convivienda dibujan un panorama sombrío para el sector construcción, considerado históricamente el motor de la economía nacional:
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Caída en ventas: Se registra un descenso del 55% en la comercialización de viviendas en los últimos dos años.
Crisis laboral: En el último lustro, la industria ha perdido 40,000 empleos directos.
Efecto dominó: Al ser una "industria de 360 grados", la parálisis en la construcción de viviendas afecta la generación de empleos bien remunerados y el crecimiento del PIB.
El fin de la exoneración histórica
Históricamente, la Ley de Interés Preferencial protegía a los compradores de su primera vivienda nueva del pago del ITBI. Sin embargo, con los cambios legislativos que entraron en vigor en enero de 2026, ese artículo fue eliminado.
Suárez sostiene que "cualquier costo que se le sume a un bien, tarde o temprano impacta en el comprador", y en este caso, el impacto es la exclusión de miles de panameños del mercado formal de vivienda.
Para los tomadores de decisión, el mensaje de Convivienda es claro: la vivienda no es solo un techo, es el principal motor de desarrollo y estabilidad social en Panamá, y añadir cargas tributarias en un momento de contracción podría profundizar la crisis habitacional y laboral del país.


