Un inmigrante salvadoreño fue condenado a prisión perpetua en Estados Unidos sin posibilidad de libertad condicional por dos de los cuatro asesinatos que confesó haber cometido, en un acuerdo judicial que lo salvó de la pena de muerte.
El jueves será sentenciado en el condado Douglas por el asesinato de dos mujeres en Gardnerville y el viernes en Carson City por robo de objetos a sus víctimas que vendió en una casa de empeño.
Martínez Guzmán, quien según las autoridades entró ilegalmente al país cuando tenía 16 años, se declaró culpable de todos los delitos bajo un acuerdo anunciado por la fiscalía en octubre.
Trabajó como jardinero para las cuatro víctimas: con Jerry y Sherri David en Reno; y con Constance Koontz y Sophia Renken en el condado rural de Douglas.
Además de cuatro condenas a perpetua sin posibilidad de libertad condicional, enfrenta más de 200 años de prisión por robos con y sin armas y otros delitos.
FUENTE: Associated Press