Noruega Internacionales -  15 de octubre 2021 - 07:10hs

El autor de la matanza en Noruega fue puesto en detención en un centro médico

Espen Andersen Bråthen permanecerá detenido durante cuatro semanas en aislamiento total en un centro médico en Noruega, decidió la jueza Ann Mikalsen.

Un tribunal dictó este viernes prisión preventiva en un centro médico para el autor de la matanza con arco y flechas en Noruega, que dejó cinco muertos, mientras aumentan las preguntas sobre su estado de salud mental.

Espen Andersen Bråthen permanecerá detenido durante cuatro semanas en aislamiento total en un centro médico, decidió la jueza Ann Mikalsen.

Existen dudas sobre la situación psiquiátrica, y por ende de la responsabilidad penal, de este danés de 37 años, sospechoso de radicalización islamista, que reconoció haber matado a cinco personas y herido a otras tres el miércoles en Kongsberg (sureste), Noruega.

"Fue confiado a los servicios médicos el jueves por la noche tras una evaluación de su estado de salud", dijo a la AFP la fiscal a cargo del caso, Ann Iren Svane Mathiassen.

El jueves, Bråthen comenzó a ser objeto de una evaluación psiquiátrica cuyas conclusiones tardarán varios meses.

"Esto indica que no todo está en el lugar que corresponde" en su cabeza, dijo su abogado, Fredrik Neumann, al periódico VG. "Una evaluación judicial completa aclarara la situación", agregó.

Si bien para las autoridades noruegas los ataques llevan la marca de un "acto terrorista", no descartan tampoco la posibilidad de que el sospechoso padezca problemas mentales.

"No hay duda de que el acto en sí presenta indicios que sugieren que puede ser un acto terrorista, pero ahora es importante que la investigación avance y que se aclare el móvil del sospechoso", dijo el jueves el jefe de los servicios de seguridad noruegos (PST) Hans Sverre Sjøvold.

"Es una persona con idas y venidas en el sistema de salud durante algún tiempo", agregó al respecto Sjøvold.

- Vecinos "desconsolados" -

Vigilado en el pasado por radicalización, Bråthen, converso al islam desde hace unos años, admitió durante el interrogatorio haber cometido el ataque, armado con un arco y flechas.

"Nos dijo por qué lo hizo, pero no podemos decir nada al público sobre sus motivos en este momento", dijo la fiscal a la AFP el jueves.

El sospechoso forma parte de las personas "fichadas" por el PST, pero por el momento han trascendido pocas informaciones sobre ello.

"Hubo temores relacionados con una radicalización" del individuo que llevaron a las autoridades a vigilarlo, había señalado el oficial Ole Bredrup Saeverud, que indicó que esas sospechas remontan a 2020 y antes.

Según la prensa noruega, en el pasado se dictaron dos condenas contra Bråthen: la prohibición el año pasado de visitar a dos familiares después de que amenazara con matar a uno de ellos y un robo y compra de hachís en 2012.

Varios medios también han difundido un video de 2017 en el que realiza una profesión de fe. "Soy un mensajero. Vine con una advertencia: ¿es realmente lo que queréis?' (...) Sois testigos de que soy musulmán", declara amenazante.

Bråthen, que probablemente actuó solo según la policía, mató a cuatro mujeres y un hombre de entre 50 y 70 años, en varios lugares de Kongsberg, una pequeña ciudad de 25.000 habitantes a unos 80 km al oeste de Oslo, Noruega.

El nuevo primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, tiene previsto visitar la pequeña localidad, aún fuertemente conmocionada, este viernes. En las calles fueron colocadas flores y velas en honor a las víctimas.

"Estoy totalmente desconsolado. No lo superaré jamás", dijo a la AFP Svein Westad, un jubilado de 75 años, mientras camina por la calle en la que murieron dos de sus vecinas.

"Debieron haberlo atrapado inmediatamente", añadió, en referencia a la policía, que ha sido blanco de críticas por haber tardado más de 30 minutos en detener al atacante.

Un vecino que pidió el anonimato describió al sospechoso como una persona sombría. "Nunca una sonrisa, ninguna expresión en el rostro", dijo a la AFP. Y "siempre solo".

Las autoridades de Noruega han frustrado varios proyectos de atentados islamistas en los últimos años.

Pero dos ataques de la extrema derecha en la última década han empañado la historia del país.

El 22 de julio de 2011, Anders Behring Breivik mató a un total de 77 personas al detonar una bomba cerca de la sede del gobierno en Oslo, antes de abrir fuego en un mitin de las Juventudes Laboristas en la isla de Utøya.

Y en agosto de 2019, Philip Manshaus disparó contra una mezquita en las afueras de Oslo, antes de ser sometido por la multitud, sin que hubiera heridos graves. Antes del ataque, abatió por racismo a su hermana asiática adoptada.

FUENTE: AFP