Siria Internacionales -  9 de noviembre 2021 - 13:16hs

El jefe de la diplomacia de Emiratos realiza primera visita a Siria en 10 años

Emiratos, al igual que los otros cinco miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, rompió sus relaciones diplomáticas con Siria en febrero de 2012

El ministro de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos, Abdallah ben Zayed Al-Nahyan, se reunió el martes con el presidente sirio, Bashar al-Asad, en Damasco por primera vez desde 2011, un ejemplo de los crecientes esfuerzos regionales para reducir el aislamiento del régimen sirio y contrarrestar la influencia iraní en este país.

Emiratos, al igual que los otros cinco miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, rompió sus relaciones diplomáticas con Siria en febrero de 2012, por la represión sangrienta de las manifestaciones prodemocracia en el país, que terminaron derivando en una guerra compleja y devastadora que asola el país desde hace más de 10 años.

Asad y el ministro emiratí conversaron sobre "las relaciones entre los dos países hermanos y la manera de desarrollarlas en todos los ámbitos", dijo la agencia de prensa siria Sana.

El presidente elogió "las posiciones objetivas y correctas de Emiratos, que siempre se mantuvo del lado del pueblo sirio", según estas fuentes.

Aunque Emiratos reabrió en diciembre de 2018 su embajada en Damasco, las relaciones bilaterales siguieron siendo tensas.

Esta visita forma parte de los recientes esfuerzos regionales para paliar el aislamiento de Asad. Así, el mes pasado, el príncipe heredero emiratí, Mohamed ben Zayed, habló por teléfono con el presidente sirio.

Siria fue dejada de lado por buena parte del mundo árabe debido a la guerra y algunos países de la región apoyaron a los rebeldes que se levantaron frente al régimen de Asad.

Las fuerzas del gobierno sirio, apoyadas militarmente por Rusia, Irán y el movimiento libanés Hezbolá, recuperaron desde 2015 de gran parte del territorio y controlan en este momento la mayoría de las grandes ciudades.

Esfuerzos regionales

Más allá del frente diplomático, el gobierno sirio también quiere relanzar sus relaciones económicas con sus vecinos ya que el país sufre una grave crisis económica provocada por la guerra y las sanciones occidentales.

Emiratos, importante socio comercial de Siria, no es el único que le ha tendido la mano últimamente. En septiembre, el rey de Jordania, Abdalá II, habló por teléfono con Asad por primera vez desde 2011. Los dos países acordaron desde entonces reabrir un importante punto de paso en su frontera.

La distensión de las relaciones entre algunos países árabes y Siria es también una forma de evitar que Irán ejerza demasiada influencia en este país castigado por la guerra.

Irán ha apoyado firmemente al régimen de Asad y ha aumentado su presencia en Siria conforme avanzaba el conflicto.

El régimen controla la mayor parte del país, pero Siria sigue siendo un país muy fragmentado. Los kurdos, apoyados por Estados Unidos, controlan el noreste, mientras que otras zonas del norte están dominadas por los yihadistas y rebeldes o por fuerzas turcas y sus apoyos en Siria.

La guerra en Siria ha dejado medio millón de muertos, según la ONG Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) y ha provocado el desplazamiento forzado de la mitad de la población que tenía el país antes de 2011.

FUENTE: AFP

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