El fugitivo Tom Phillips, quien permaneció prófugo durante casi cuatro años junto a sus hijos, fue abatido en un tiroteo por la policía de Nueva Zelanda en la región montañosa de Waikato, en la Isla Norte.
De acuerdo con las autoridades, Phillips había construido un escondite en el bosque donde almacenaba armas de fuego, municiones y dos cuatrimotos rojas, lo que le permitió evadir la captura durante tanto tiempo.
Padre fugitivo abatido en Nueva Zelanda tenía escondite
El Comisionado de Policía, Richard Chambers, explicó que la familia se mantenía en constante movimiento, lo que complicaba su localización. Además, las operaciones se realizaron con extrema cautela debido a que Phillips era considerado armado y peligroso.
La policía detalló que la movilidad de Phillips y sus hijos fue clave para mantenerse ocultos en la zona boscosa durante años.
FUENTE: AFP




