Miles de manifestantes marcharon el sábado por la célebre "Via Veneto" y otras calles de Roma, algunos irrumpiendo en las oficinas de un sindicato y chocando con la policía, en una protesta contra el nuevo “Pase Verde” de Italia, un requerimiento de vacunaciones para que los empleados ingresen a sus oficinas.
Los pases muestran que una persona ha recibido al menos una dosis de vacuna contra el COVID-19 o se ha recuperado del virus en los últimos seis meses o ha dado negativo en pruebas en las últimas 48 horas.
Los manifestantes realizaron primero una protesta ruidosa autorizada en la Piazza Del Poppolo de Roma. Seguidamente, dejaron la plaza y se enfrentaron con policías mientras avanzaban por el Parque Villa Borghese y por "Via Veneto", en una marcha no autorizada.
Cientos de ellos se separaron del grupo y se dirigieron por otra calle en el distrito histórico romano que concluye cerca de la oficina del primer ministro Mario Draghi en el Palacio Chigi. La policía formó una fila, asistida por furgonetas, y usó agua para impedir el acceso a la sede del gobierno italiano.
La policía trató de golpear con porras a algunos manifestantes, muchos de los cuales alzaron los brazos para indicar no violencia mientas confrontaban a la policía en las líneas delanteras afuera del Palacio Chigi. Otros alzaron los puños y ondearon banderas italianas mientras gritaban “¡Libertad!”.
FUENTE: Associated Press