Tú quieres verte así. Pero te ves asá
Pensaste que era algo tranqui. Eras la única en zapatillas. Las demás, entaconadas.
¿Te suena familiar? A veces nos distraemos o no le prestamos mayor atención a un evento o invitación. No creo en eso de verme o ser igual a las demás, pero tampoco creo en deshonrar una invitación al no estar a la altura de las circunstancias en lo que a imagen y aspecto se refiere.
A veces simplemente desearías ser esa mujer que te quedas viendo en el restaurante. Tan elegante, tan moderna, tan WOW. Y tú tan invisible, tan simple, tan X.
Si realmente deseas verte WOW, haz algo al respecto. Y hazlo rápido.
Te doy una lista de instrucciones, ¿vale?
Ten el famoso trajecito negro. Es de coctel, pero de una tela que aguanta día y noche. No tiene que ser negro. Tiene que quedarte wow y verse fino. Lee las invitaciones, fíjate en el código de vestimenta y si puedes, pregúntale a quien te invitó que te dé mas detalles de quién irá y dónde es, a qué hora, etc. Si el cabello se ve super y hay buena piel y maquillaje, lo demás fluye. Te toma el mismo tiempo ponerte una camiseta grande que un top bello. Quizás estés menos relajada, pero estarás mas bella. La prioridad al salir no estar cómoda. Es estar regia y cómoda. Si ves unos aretes divinos. Si ves unos zapatos divinos. Aunque temas que sean aretes pesados o zapatos incómodos, pruébatelos. Podrías llevarte una sorpresota. Tira todo lo feo, lo que no te gusta, lo innecesariamente aburrido. Así estaremos seguras de que no te lo pondrás ese día en el que pase una mujer vestida divina y te quieras matar. Compra poco, inteligente, combinable y que TE QUEDE WOW. Es más importante que te HAGA BELLA a que SEA BELLO. ¿ASÍ O MÁS CLARO?



