El mensaje ha sido más que claro, la mañana de este martes panameños se encontraron con la sorpresa de que la Asamblea Nacional, lugar en donde hoy se debatirá el polémico Proyecto 486 que avala la venta de las acciones estatales sobre energía, estaba completamente cercada con mallas de ciclón y custodiada por unidades femeninas de la Policía Nacional.
Unas 40 mujeres de la Policía Nacional custodiaban el área desde muy temprano y procedieron a revisar a cada una de las personas que ingresaban al Palacio Justo Arosemena, para asegurar que los que ingresan sean funcionarios.
Las molestias por parte de los conductores no se hicieron esperar, ya que le cerco era desde la calle de ingreso hacia la Asamblea, cerca del Parque Legislativo, es decir que los autos no podían transitar por la calle que está frente al Palacio.
La tarde de este lunes, fuertes disturbios, vandalismo, empujones y una situación fuera de control debido al rechazo por parte de la Sociedad Civil y un Frente por la Democracia, grupo creado por dirigentes del PP, PRD y Panameñismo, cuyos altos dirigentes asistieron a la Asamblea.
Este martes la sesión será a puerta cerrada, el analista Edwin Cabrera calificó la medida de exagerada.