Pese a las denuncias y reportes sobre el sabor de tierra que mantiene el agua, Adriano Espino, jefe de la división de contratos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y responsable de la planta de Chilibre, confirmó que el líquido que se está produciendo es apto para consumo humano.
Espino sostiene que puede que haya sedimentos en las líneas distribución y tanques de reserva, ya que las pruebas de agua certifican la calidad de agua.
FUENTE: Kathyria Caicedo




