Un grupo de cubanos asilados en Panamá que se mantienen en huelga de hambre y algunos tienen sus bocas cosida como protesta frente a la Cancillería panameña, en el corregimiento de San Felipe. Advierten que se "cortarán las venas", si el Gobierno no les concede la residencia en el panameña o que los envíen a un tercer país.
FUENTE: Jonathan Cedeño