Abogados de los familiares de menores que murieron calcinados dentro de un correccional en el año 2011, pidieron 50 años de cárcel para nueve policías acusados de supuestamente provocar el incendio con bombas lacrimógenas, dijo hoy una fuente legal.
"Nosotros pedimos 50 años de cárcel para los policías, para todos porque unos vieron (que se quemaban) y no hicieron nada (...) otros gritaban y se reían y decían mueran", afirmó a Efe Pablo Quintero Reyes, uno de los defensores de las víctimas.
Entre los procesados están los nueve policías, dos custodios civiles del centro de corrección y la directora de este.
El 9 de enero de 2011 cinco menores murieron quemados en un incendio que tuvo lugar durante un motín de presos en el Centro de Cumplimiento de Menores de la localidad de Tocumen.
Supuestamente, el fuego fue provocado por los mismos policías del reformatorio, que lanzaron bombas lacrimógenas al interior de una celda cerrada con llave y en la que estaban siete menores, un caso que estremeció al país.
Quintero indicó que en la audiencia, que cerró anoche con los alegatos de la querella y la defensa, "quedó probado", como también señaló la Fiscalía, que los menores no provocaron el fuego dentro del reformatorio sino que fue causado por bombas lacrimógenas lanzadas desde afuera por los policías.
El gas lacrimógeno no es para tirarlo en espacios cerrados o semiabiertos, sino al aire libre para despejar multitud, esto lo sabían los policías y aun así procedieron a lanzarlo dentro del Centro de Cumplimiento de Tocumen, donde estaban recluidos los menores, argumentó Quintero.
El abogado explicó que la actuación de los policías en este caso se enmarca en lo que se conoce como dolo eventual, que en el Código Penal tipifica "al que sabe qué puede producir una actividad y que no solo no la evita sino que la permite".
"Por dolo eventual es que nosotros (los querellantes) estamos pidiendo la condena de ellos", remarcó el letrado, un exmilitar de las extintas Fuerzas de Defensa de Panamá (FFDD).
Por otro lado, Quintero señaló que luego de cerrada anoche la audiencia celebrada en derecho, el Tribunal se acogió al término que le tome evaluar los más de 35 tomos del caso, lo que, según dijo, puede "demorar un par de meses".
Especuló que esto puede ser así ya que también están las 21 horas de alegatos de la defensa, los querellantes y la fiscalía que se tienen que transcribir, además de las preguntas, re-preguntas, las objeciones y testimonios de los peritos.
Aunque el legista no descarta que pueda ser en menos tiempo, pues los magistrados del Tribunal tomaron nota de los puntos importantes que pueden sumar entre 100 a 200 hojas.
"Pero en Panamá nadie te saca una sentencia tras 1 mes de audiencia, el único que lo hace así es un jurado de conciencia, y este (caso de los menores quemados) fue un jurado en derecho con magistrados", explicó.
También dijo que la defensa pidió una medida cautelar distinta a la detención preventiva para los policías, pero que los querellantes se opusieron por la variedad de delitos por las que están acusados, como homicidio, tentativa de homicidio, abuso de autoridad, maltrato, y contra la libertad en su modalidad de grado degradante.
Detalló que de los 9 policías, 8 están detenidos en el cuartel y otro tiene una medida cautelar por enfermedad.
En la audiencia, iniciada el 13 de julio pasado, participaron diez defensores, siete querellantes y la Fiscal Primera Superior Geomara de Jones en representación del Ministerio Público.




