Por primera vez en 27 años, Manuel Antonio Noriega dormirá fuera de una celda. Tras ser derrocado en diciembre de 1989 durante la Invasión estadounidense a Panamá, el exdictador ha sido autorizado para cumplir con una medida de arresto domiciliario provisional de tres meses.
En menos de una semana, Noriega logró ser favorecido con un fallo de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia y con la decisión de dos jueces de cumplimiento quienes avalaron el cambio de medida provisional, para que el octogenario exdictador pueda ser operado contra un tumor cerebral.
A partir de las 10:30 p.m. de este sábado, Noriega cumplirá el depósito domiciliario en la residencia de su hija Sandra Noriega, en el edificio Mirador del Pacífico ubicado en el sector de Coco del Mar. Tendrá permiso para acudir a citas médicas bajo vigilancia policial y luego de la cirugía programada para el 15 de febrero tendrá que presentarse a una audiencia de revisión en Chiriquí, el 28 de abril.
Los médicos y la defensa sustentan que el tumor le provoca convulsiones, que padece hipertensión y otras enfermedades que deben ser atendidas con urgencia.
En la primera audiencia que se llevó a cabo el viernes ante un juez de cumplimiento del Primer Distrito Judicial en vía Transístmica, los familiares del mayor Moisés Giroldi (q.d.e.p) y de los otros militares que fallecieron en la Masacre de Albrook se presentaron y ante ellos, negó cualquier vínculo con los crímenes.
La audiencia realizada hoy en David, Chiriquí no contó con la asistencia de Noriega y a ésta no se presentó ningún familiar del médico Hugo Spadadora. Después del resultado de esta última audiencia de cumplimiento, la salida del exdictador tomó cerca de tres horas. Dejó El Renacer a las 9:40 p.m.
Noriega fue condenado en 1993, a veinte años de prisión por el homicidio del médico Hugo Spadafora, cuyo cadáver apareció decapitado en septiembre de 1985. Está condenado por el homicidio de Moisés Giroldi, quien encabezó una intentona golpista el 3 de octubre de 1989 y está pendiente de un juicio por la desaparición de Heliodoro Portugal.
Tras 22 años de ausencia, Noriega retornó a Panamá en diciembre del 2011 y desde entonces está encarcelado en El Renacer. Cumplió condenas en Miami, Estados Unidos por cargos de narcotráfico y en París, Francia, por lavado de dinero.