Monseñor José Domingo Ulloa

Nimay González

En el marco de la celebración del Día del Padre, el arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa, hizo un llamado este domingo a todos los papás a que no olviden el papel que tienen en la vida y educación de sus hijos.

“Querido papá no olvides tu papel y misión, tu presencia en el hogar proporciona a tu mujer y a tus hijos la seguridad que no la puede suplir nadie, la tarea de educar es siempre mucho más efectiva cuando se hace entre dos, ahora más que nunca estamos convencidos que los grandes problemas actuales se solucionarían si los padres cumplieran con su responsabilidad, aunque los desafíos que vive la juventud a veces escapan de las manos de los adultos, la influencia de un buen padre o de una buena madre son las armas más poderosas con las que cuenta nuestra sociedad para la estabilidad emocional, psicológica, social y espiritual de nuestros niños y jóvenes”, manifestó Ulloa.

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Al mismo tiempo enfatizó que la figura de un padre tiene la misma importancia que la figura de las madres en la crianza de los hijos.

“No se puede clasificar a un hombre como un buen o mal padre, pero sí evaluar sus actitudes para saber cuáles son sus aciertos y equivocaciones en la manera de relacionarse con sus hijos. Es tan importante la figura del padre como la figura de la madre para que los hijos crezcan equilibrados, ninguna madre puede sustituir el amor del padre, eso sí, puede ser una madre con toda su potencialidad, emprendedora, creadora, capaz de sacar adelante sola a sus hijos, una madre valiente, como dicen los jóvenes una madre luchona, porque ha luchado por sus hijos para que sean personas de bien, eso no significa que la mujer sola sea padre y madre, la figura del padre es necesaria como es necesaria la figura de la madre”, indicó.

Asimismo, Monseñor resaltó el inicio de la Semana de Familia, por lo cual hizo un llamado al cuidado de este núcleo de la sociedad, señalando que está es “la empresa más importante que tenemos que realizar en nuestro paso por el mundo y que hay que sacarla adelante con mucha más energía que todos los proyectos que nos puedan aparecer, porque al final de la vida, y esto lo hemos aprendido con esta pandemia, lo único que nos queda es nuestra familia y a los únicos que les importamos es a nuestra familia y a los de nuestra casa”.

“Cuidemos a nuestras familias, verdaderas escuelas del mañana, cuidemos a nuestras familias, verdaderos espacios de libertad, cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad, sigamos valorando el papel del padre en el seno de la familia, siendo conscientes que papá perfecto no existe, pero sí una figura que puede ejercer su paternidad de forma amorosa y responsable”, recalcó.

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