Panamá Nacionales -  16 de octubre 2020 - 19:48hs

Ocelote Miguelito muere tras ser atropellado en la vía Transístmica

El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) de Panamá informó que el ocelote Miguelito, murió tras ser atropellado en la vía Transístmica en el corregimiento de Chilibre, región Panamá Norte.

De acuerdo con la entidad, a eso de las 6:30 a.m. recibieron una llamada sobre la presencia de un felino que había sido atropellado, luego de hacer las respectivas verificaciones se conoció que se trataba del felino Miguelito, quien hace dos meses fue reubicado al Parque Camino de Cruces, tras encontrarse merodeando en Villa Lucre.

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Para ese entonces MiAMBIENTE y la Fundación Yaguará, colocaron un collar con GPS en el cuello del animal de aproximadamente 8 años, para de esta manera monitorear su desplazamiento. Justo este collar fue lo que ayudó a identificar al animal al momento de hacer el levantamiento del cuerpo.

Debido a que MiAmbiente y la Fundación Yaguará, colocaron un collar con GPS en el cuello del animal de aproximadamente 8 años, para monitorear su desplazamiento se reveló que el o (la) responsable del atropello conducía a más de 100 kilómetros por hora, es decir, a una velocidad por encima de lo permitido por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).

“En la evidencia post mortem se vio que el ocelote tenía fractura de cráneo, separación de cabeza-cuerpo, fractura de maxilar, mandíbula, fémur. Fue un golpe seco, contundente y letal; tomando en cuenta que se pudo haber registrado a eso de las 5:30 a.m., la víctima pudo ser una persona”, detalló la veterinaria Mariana Parks, del Biodiversidad de MiAmbiente.

En la necropsia también se pudo constatar que “Miguelito” presentaba grandes cantidades de grasa que se pudo haber generado tras una inadecuada alimentación y poca actividad física debido a la alteración de su comportamiento, ya que no requería gastar energía “quemar grasa” para buscar alimento. 

Según la veterinaria el animal tenía el corazón y otros órganos cubiertos de grasa, los riñones y el hígado más grande de lo normal, además de tener cierto grado de diabetes.

Shirley Binder, directora Nacional de Áreas Protegidas y Biodiversidad, destaca que esto es una situación triste, tomando en cuenta que el animal fue reubicado con la intención de que estuviera dentro de un área recomendable para su supervivencia; sin embargo, son animales que tiene un grado de movilidad constante y muchas veces, cuando se movilizan de un lado a otro puede que se acerquen a zonas pobladas.

Binder señaló que esta situación deja dos importantes mensajes: el primero, que el alimentar a un animal silvestre afecta su metabolismo, dificulta su desplazamiento diario, y hace que tenga la necesidad de permanecer en un área urbanística debido a que se acostumbra a recibir comida no adecuada.

“Aparte que debemos tener presente que la ciudad de Panamá está rodeada por áreas protegidas y zonas bosques por ende por vida silvestre, por lo que tenemos que aprender a vivir con estos animales y mantener el respeto”, detalló Binder.

En tanto, Ricardo Moreno, presidente de la Fundación Yaguará Panamá, expresó que no son recomendables las reubicaciones; sin embargo, en el caso del ocelote Miguelito, se había tenido conocimiento que habían personas que estaban temerosas por la presencia del animal y habían amenazado con envenenarlo.

Moreno afirma, que los felinos silvestres y otras especies son importantes para tener ambientes sanos y saludables y eso a su vez hace que los ciudadanos puedan tener agua para beber y aire para respirar.

MiAmbiente y Fundación Yaguará Panamá trabajan en el Proyecto de Grandes Felino a nivel comunitario; este programa es ejecutado por medio del Fondo del Programa de pequeñas donaciones PNUD/GEF y consiste en capacitar y orientar a 7 Organizaciones de Base Comunitaria a lo largo del país, en temas sobre el jaguar y otras especies.

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