Correspondió a las unidades del Servicio de Protección Institucional hacer el doblez del pabellón nacional

Nimay González

Como parte de las actividades previas a la celebración del mes de la patria, este miércoles se desarrolló el acto de doblez de la Bandera Nacional que ondeaba en el Cerro Ancón.

La actividad se realizó en el Estadio Maracaná, ubicado en El Chorrillo, con un reducido número de personas y siguiendo las medidas de bioseguridad.

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Correspondió a miembros de la Guardia de Honor del Servicio de Protección Institucional (SPI) hacer el doblez del pabellón nacional, el cual fue entregado a la Gobernadora de Panamá, Judy Meana y la ministra de Gobierno, Janaina Tewaney, para su posterior cremación el viernes 30 de octubre, con lo cual se dará inicio a las efemérides patrias.

“Como todos los años hay que incinerar las banderas en desuso, ellas no pueden quedar por allí, por ley hay que incinerarlas, cremarlas, va a ser un acto pequeño a las 8:00 a.m. con los directores de los estamentos de seguridad. A diferencia de otros años lo que hicimos fue hacer un solo acto con todos los estamentos de seguridad, de manera que prediquemos la austeridad y por otro lado, también ese trabajo en equipo que hemos estado desarrollando en esta pandemia, así que va a ser pequeño pero muy significativo”, manifestó Meana.

En la actividad también estuvieron presentes: el viceministro de Seguridad Pública, Ivor Pittí; Juana López, viceministra de Gobierno; Abdiel Solís, director del Benemérito Cuerpo de Bomberos; Alexis Muñoz, subdirector de la Policía Nacional y Elsa Grinard, vicegobernadora de la provincia de Panamá.

Cabe mencionar que la vista del Pabellón Nacional, que mide 10 metros por otros 15 metros, sobre el mirador del cerro es una de las más simbólicas de la ciudad de Panamá, y representa la confirmación de la soberanía de la República, tras el traspaso de estos terrenos al país en 1977 con la firma de los Tratados Torrijos-Carter.

De acuerdo con la Ley 34 del 15 de diciembre de 1949 “las banderas viejas o estropeadas no deben usarse como estandarte u otras cosas” y para ejecutar la destrucción de las insignias nacionales se debe seguir un protocolo establecido en dicha ley.

Según las normas de cremación, sólo debe utilizarse madera de mangle como combustible, y al terminar se recogen las cenizas para ser enterradas.

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