La ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Erika Mouynes convocó a sus homólogos de los países de la región involucrados en la creciente ola de migración irregular a una reunión de alto nivel para discutir soluciones de urgencia a este fenómeno pluridimensional que no puede abordarse en solitario.
En este llamado la Cancillería indica que Panamá concluye que solo con la colaboración de todos los actores e instancias con protagonismo y responsabilidad en la gestión de la migración podrán mitigarse sus efectos adversos y aboga por el establecimiento de mecanismos dinámicos de intercambio de información durante toda la ruta migratoria a lo largo del continente.
Además se establece que la reunión apunta a conseguir un compromiso robusto que erradique las rutas migratorias peligrosas y descontroladas, respetando el derecho de todos los seres humanos a la libertad de movimiento sin poner en riesgo ni la vida ni el patrimonio.
"Para Panamá, es prioridad favorecer el paso seguro, ordenado y regular de los migrantes que llegan a su territorio con intención de continuar camino hacia el norte, consecuente con sus principios y con las convenciones internacionales que ha suscrito el país", concluye el comunicado.




