La Embajada de Estados Unidos en Panamá informó que acogió favorablemente la condena dictada el jueves 5 de febrero por una corte federal de Estados Unidos en Los Ángeles contra Jorge Rubén Camargo Clarke, alias “Cholo Chorrillo”, líder de la organización criminal panameña conocida como la pandilla Baghdad.
El acusado fue declarado culpable de todos los cargos, tras una investigación de alcance internacional.
“Cholo Chorrillo” fue arrestado en Costa Rica mientras intentaba evadir procesos judiciales tanto en Estados Unidos como en Panamá. En marzo de 2023, fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos internacionales por narcotráfico.
De acuerdo con la embajada, Camargo estuvo vinculado al movimiento y la facilitación de múltiples toneladas métricas de cocaína con destino a Estados Unidos y contribuyó directamente al flujo de narcóticos ilícitos hacia comunidades estadounidenses.
Este resultado refleja la solidez de la cooperación internacional y la eficacia de los esfuerzos constantes y coordinados de las autoridades del orden público. Esta acción fue posible gracias al valor, el profesionalismo y el trabajo incansable de las instituciones de seguridad panameñas, cuyos esfuerzos investigativos y de coordinación fueron fundamentales a lo largo del caso. En particular, las pruebas forenses y el testimonio de peritos, proporcionados por las autoridades panameñas, desempeñaron un papel clave para lograr la condena, destacó el gobierno estadounidense. Este resultado refleja la solidez de la cooperación internacional y la eficacia de los esfuerzos constantes y coordinados de las autoridades del orden público. Esta acción fue posible gracias al valor, el profesionalismo y el trabajo incansable de las instituciones de seguridad panameñas, cuyos esfuerzos investigativos y de coordinación fueron fundamentales a lo largo del caso. En particular, las pruebas forenses y el testimonio de peritos, proporcionados por las autoridades panameñas, desempeñaron un papel clave para lograr la condena, destacó el gobierno estadounidense.
La investigación se desarrolló en estrecha colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA), cuyos agentes trabajaron junto a sus contrapartes panameñas para desmantelar la organización criminal, consolidar evidencia clave y garantizar la rendición de cuentas por delitos que trascendieron las fronteras nacionales.