El ministro de Salud (Minsa) de Panamá, Luis Francisco Sucre, indicó que en el país no se registran casos de la variante B2 de ómicron.
Se trata de una mutación o subvariante de ómicron, que se ha detectado en Israel, Australia, China y otros países, y se presume es altamente contagiosa, incluso más que ómicron. Se estudia a nivel internacional la letalidad de esta nueva variante, y cómo responde a las vacunas contra COVID-19 existentes.
De acuerdo con el ministro, la variante ómicron es la que predomina en el país con aproximadamente más del 80% de los casos detectados.
A la fecha, Panamá acumula 721,479 casos de COVID-19, de los cuales 662,866 se han recuperado, 50,075 permanecen activos, 725 pacientes están hospitalizados, y 7,813 ha fallecido.
Las autoridades sanitarias piden a la población no bajar la guardia y mantener las medidas de bioseguridad. Igualmente, instan a la ciudadanía a aplicarse la vacuna contra COVID-19 para mitigar la propagación del virus.




