La llegada de ballenas a las aguas panameñas marca el inicio de una de las temporadas de mayor actividad turística en el país. Ante el incremento de embarcaciones en las zonas de observación, el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) reiteró un llamado urgente a respetar estrictamente la normativa y las reglas de conducta para el avistamiento de cetáceos, con el fin de reducir incidentes que los afecten y garantizar una experiencia segura.
Acercarse más de lo autorizado, perseguir a los cetáceos o interferir con su desplazamiento puede alterar su comportamiento, provocarles lesiones y afectar procesos esenciales como el descanso, la alimentación y el cuidado de las crías.
El avistamiento de cetáceos está regulado por la Resolución DM-0144-2022, la cual establece las disposiciones que deben seguir las embarcaciones dedicadas a esta actividad. Entre las principales medidas se encuentran:
- Mantener una distancia mínima de 250 metros de las ballenas y 100 metros de los delfines.
- Navegar a una velocidad máxima de 4 nudos (aproximadamente 7 km/h) dentro de las zonas de observación.
- Colocar el motor en neutral cuando los cetáceos se encuentren próximos a la embarcación.
- Limitar el tiempo de observación a 30 minutos por grupo de cetáceos y a 15 minutos cuando se trate de una madre con su cría.
- Evitar perseguir, rodear, interceptar o bloquear el desplazamiento natural de los animales.
Estas medidas buscan reducir las molestias a los cetáceos durante su permanencia y fomentar una actividad turística responsable, además de disminuir los riesgos para los pasajeros.
Por ello, se exhorta a los capitanes, boteros, touroperadores y guías a cumplir la normativa antes y durante cada recorrido. Asimismo, se recuerda a los visitantes la importancia de seguir las indicaciones del personal autorizado y evitar la solicitud de maniobras que pongan en peligro a los mamíferos marinos con el único fin de obtener una fotografía.
El incumplimiento de estas disposiciones dará lugar a sanciones administrativas y multas rigurosas para quienes violen la norma, lo que incluye la posible suspensión de la licencia de los capitanes involucrados y del registro de la embarcación, en estricto cumplimiento de la legislación ambiental vigente.



