El consorcio estadounidense BlackRock adquirió el 90 % de las participaciones de Hutchison Port Holdings en Panama Ports Company, asumiendo el control de los puertos de Balboa y Cristóbal, estratégicamente ubicados a ambos extremos del Canal de Panamá. El acuerdo, valorado en casi 23.000 millones de dólares, abarca la operación de 43 puertos en 23 países, incluyendo Australia, Egipto, Países Bajos y México.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la transacción como una "victoria" en política exterior, en medio de sus recientes declaraciones sobre una supuesta influencia china en el Canal. Durante un discurso ante el Congreso, afirmó que su administración “recuperará el Canal de Panamá”, aunque sin aportar pruebas sobre la presunta injerencia de Pekín en la vía interoceánica.
Mulino rechaza declaraciones de Trump tras venta de puertos
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, respondió con firmeza a las declaraciones de Trump, rechazando cualquier posibilidad de que el Canal esté sujeto a intervención extranjera.
El mandatario panameño reiteró que la cooperación bilateral entre ambos países debe basarse en "entendimientos claros en torno a temas de mutuo interés", y enfatizó que la soberanía del Canal "no está en discusión".




