¿Tienes ganas de probar nuevas aventuras?, ¿Quieres disfrutar de tus vacaciones en el extranjero?... No sin antes tener un seguro de viajes.
Ese es el consejo que siempre doy a mis mejores amigas. Aunque al principio puede parecer un dinero perdido, el seguro es muy necesario porque durante los viajes pueden surgir emergencias médicas por accidente o enfermedad que pueden resultar muy costosas. Y no solo eso. ¿Ya imaginaste qué puede suceder si cancelan el vuelo, se extravía o roben su equipaje o te pase algo serio y tengas que cancelar el viaje?
Para no sufrir las consecuencias, lo mejor que puedes hacer es un seguro de viaje. Él te ofrecerá asistencia médica en casos de enfermedad o accidentes y cubrirá los gastos con medicamentos y servicios odontológicos. Además, el seguro puede garantizar la indemnización en casos de pérdida de equipaje y ayuda en eventuales problemas jurídicos y traslados de cuerpo, en caso de muerte.
El costo médico, para viajes de hasta 15 días, es de 90 dólares en viajes para Estados Unidos o Europa. Pero, ese precio puede variar dependiendo de la aseguradora contratada y del acuerdo de cobertura.
Antes de comprarlo, estudie un poquito el destino. Descubra si los precios de atención médico son caros, si el destino tiene algún riesgo de lluvias, huracanes o temblores.
¿Qué seguro contratar?
Todo va depender del destino y de la cantidad de personas de su familia. En las pólizas normalmente se incluyen varios tipos de protección con coberturas como, por ejemplo: el Seguro de Cancelación, el seguro mínimo o el seguro extra. Por eso es muy importante leer todo el contrato (incluso las letras chicas) antes de firmarlo.
FUENTE: Raquel Bellini

