"La Casa de las flores"  creó un verdadero ejército de fans en el mundo tras su estreno en agosto de 2018. Foto/Netflix

EFE

La tradición frente a lo nuevo, la familia frente al egoísmo o lo puritano frente a la libertad. Estas son solo algunas de las dicotomías con las que la exitosa serie de Netflix "La Casa de las flores" retrata en su nueva temporada la doble moral existente en la sociedad mexicana.

"¡No cancelen los mariachis que la segunda temporada de 'La casa de las flores' ya está disponible!". Con esa mítica frase, Paulina de la Mora -interpretada por Cecilia Suárez- anunció en un vídeo del gigante del entretenimiento en Twitter que nueve capítulos estaban disponibles este viernes ante un clima de máxima expectación.

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Y es que esta producción creó un verdadero ejército de fans en el mundo tras su estreno en agosto de 2018 por muchos motivos, pero la crítica coincide en que retrata a México desde una nueva mirada centrándose en los dilemas por los que pasa esta particular familia.

El formato de la serie reinterpreta el concepto de telenovela mexicana, tan reconocido en todo el globo, ya que incluso contó en su primera entrega con la participación de la icónica Verónica Castro como la matriarca Virginia de la Mora.

A lo largo de cada capítulo se aprecia cómo se ha conservado el histrionismo de los personajes habituales de este género, pero siempre desde la modernidad, enfrentada, en muchas ocasiones, con la tradición.

En la segunda temporada, además de profundizaren temas como la orientación sexual o el empoderamiento de la mujer, se abren nuevas tramas como el duelo o los peligros de las agrupaciones sectarias.

Cada uno de los personajes protagonistas, sobre todo los hermanos Paulina -famosa por su "¡Ay, por favor!-, Julián (Darío Yazbek) y Elena (Aislinn Derbez), evolucionan hacia caminos distintos y se vuelven más complejos y elaborados.

"Yo creo que como director y creador es un gozo ya tener planteados los personajes y que el público ya esté encariñado con ellos. Es una oportunidad de mover líneas argumentales y ver como van a evolucionar", ha explicado a la prensa Manolo Caro, su director.

UN HUECO QUE FALTABA POR LLENAR

Caro, mexicano de 34 años, dio en el clavo no solo con lo que la sociedad mexicana quería ver en la serie, sino que para esta segunda temporada creó la campaña #NoTeMetasConMiFamilia, lanzada en los días previos al estreno centrada precisamente en este doble rasero.

"Esto no es natural, obvio estamos maquilladas", decía uno de los carteles, en este caso protagonizado por Paulina de la Mora y María José, su mujer transexual. En otro aparecen Julián y su examante Diego, este último del que los demás sospechan que robó dinero a la familia, con un texto: "Esto no es un hombre, son dos".

Además, otra de las novedades de la segunda entrega son los momentos musicales que se incluyen en cada capítulo con canciones muy representativas para el público hispanohablante.

Definitivamente, "La casa de las flores" está sabiendo contar las historias que el público quiere ver.

"Mi mamá me dio la vida pero 'La casa de las flores' me dio ganas de vivirla" o "Esta temporada de 'La casa de las flores' es excelencia" son algunos de los comentarios que se pueden leer en redes sociales acerca del estreno.

Con ellos se puede ver que, en general, el público ya ha visto alguno de los capítulos o que los ansiosos que ya se terminaron la temporada están satisfechos.

Esta serie, creada por Caro, que escribe los libretos con Alexandro Aldrete, Hipatia Argüero, Mara Vargas y Gabriel Nuncio, está producida por Carlos Taibo.

Además, cuenta también con actuaciones de Juan Pablo Medina, como Diego Olvera, y añade para esta segunda temporada a Mariana Treviño (Jenny Quetzal), Loreto Peralta (Rosita), Flavio Medina (Simón), Anabel Ferreira (Celeste) y las incorporaciones de María León como Purificación, Eduardo Rosa como Alejo y de Eduardo Casanova, que participa con una colaboración especial.

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