Las cosas andaban un poco raras esta semana, mis amigos me andaban esquivando. Paola andaba pa' arriba y pa' abajo con su amigo ese, el consultor y Hugo todo raro con unas llamadas, que se la pasaba ido todo el rato.
En el bar lo mismo. Paola agarró su esquina con el tipo ese y Hugo de repente se me perdió. De pronto me sentí como sólo entre tanta gente, hasta que mi mirada chocó con una linda azafata que ese día era demostradora de un ron.
"Que viva el producto nacional" pensé esa noche, de la que recuerdo muy poco. Sólo una cosa recuerdo a la perfección, la mirada cruel de esa mujer. Una mirada que parecía que quería acabar con todos los que estábamos en el bar.
La misma mirada que vi al despertar la mañana siguiente.
Yazi, era su nombre y era toda una dementa. Esa noche me hizo reír mucho, primero diciéndome "Vitor" y después bailando conmigo toda la noche. Cuando digo toda, es toda la noche. Por eso amanecí con dolor de piernas.
En la semana, Yazi me invitó al parking en su casa, en calle 15. Yo no sabía dónde quedaba pero le pedí ayuda a Waze, que me llevó directito.
Me la encontré en la entrada de su casa parqueando con su primo Calito, Yarieny "La lisa" y Niurka. No les voy a negar que al principio me dio un poquito de duda, ¿qué hacía yo allí? ese ambiente no era lo mío.
Pero saben qué, después pensé qué carajo, ¿si Paola y Hugo andan felices por allí, por qué yo no podría ser feliz con mi chacalita?
Ando en busca de una guial del guetto, en busca de una guial del gueto.
Saludos
Víctor