Agencia EFE

Machu Picchu (Perú), (EFE). Las aves de Machu Picchu, el famoso parque arqueológico y natural del sur de Perú, protagonizaron el mayor concurso de avistamiento ornitológico de Suramérica, que exigió "oídos atentos" y "mucha honestidad" a los competidores.

La competición "Birding Rally Challenge" reunió a algunos de los mayores expertos ornitológicos del mundo en los alrededores de Machu Picchu, en seis equipos procedentes de cinco países, entre ellos el Tramuntana Birding Team, de Girona (España).

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Durante seis días, los expertos demostraron la esencia y el espíritu de una actividad que cada vez gana más adeptos, al identificar 647 especies de las 700 que habitan el área que recorrieron desde la reserva amazónica de Tambopata hasta Machu Picchu, en el Cuzco.

En las cercanías de la ciudadela inca, el equipo estadounidense de la Louisiana State University, apodado los "Tigrisomas", se proclamó vencedor al avistar 493 especies.

Los organizadores precisaron que la primera regla del concurso fue "la honestidad", ya que sin árbitros que vigilen el desarrollo de la competición el resultado final se basó en la confianza en los datos reportados por los participantes.

El responsable de contabilizar las listas de cada equipo fue el presidente de la Sociedad Ornitológica de Perú, Fernando Angulo, quien aseguró que "es muy difícil mentir en un círculo tan pequeño porque todos se conocen y, si alguien lo hiciera, perdería su credibilidad para siempre".

Explicó, sin embargo, que no es necesario ver un ave para afirmar que fue encontrada, ya que la segunda regla es que basta con escucharla para contarla como avistamiento "si logran identificar el sonido de ese pájaro".

Para ello, los expertos entrenan con grabaciones de cantos, pues algunas aves "son muy reacias a dejarse ver, sobre todo por la frondosidad de la selva, pero se pueden escuchar, mientras que es muy difícil que otras emitan sonidos y por lo tanto se necesita verlas", agregó.

Una vez en el terreno inciden la paciencia y la suerte para estar en el momento y los sitios con una mayor concentración de aves, "por lo que también se exige estrategia para buscar rutas con mayor diversidad de hábitats naturales".

Otro elemento importante es la tecnología, "que facilitó mucho la actividad con fotografías instantáneas que permiten cotejos inmediatos con las guías, pero también se utilizan grabadoras y reproductoras de sonido", precisó Angulo.

"Aunque los equipos más jóvenes se mueven más rápido y abarcan más superficie explorada, los más veteranos y expertos se mueven menos, pero saben identificar mejor a las aves", añadió.

Uno de los integrantes del Tramuntana, Deli Saavedra, señaló a Efe que "hay un reparto de tareas porque mientras uno es bueno con el telescopio, otro puede reproducir un canto determinado y a otro se le da bien identificar".

"Para las aves más esquivas reproducíamos con un mp3 su canto con tal de que el macho, al sentirse invadido en su territorio, se manifestara y saliera de su escondite", dijo el miembro del equipo que ostenta el récord de Europa de avistamiento de aves en un solo día, con 217.

Sin embargo, el equipo de Saavedra fue último en la clasificación, con 348 especies, pero destacó el compañerismo de una competición que contó con ayuda constante entre equipos para contrastar datos, compartir información y cotejar avistamientos.

El tercer lugar fue para los estadounidenses "e-Birders", con 413 avistamientos, y su líder, Tom Schulenberg, destacó que el concurso fue muy competitivo y deseó que esta clase de turismo se desarrolle en Perú, algo que busca incentivar el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, que prevé la llegada de hasta 20.000 "avituristas" a Perú durante 2013.

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