El legendario Sean Connery no solo puede presumir de haber encarnado al primer James Bond de la historia, sino también de haberse consagrado en su profesión pese a su negativa a suavizar su fuerte acento escocés.
Ha sido el productor televisivo Alvin Rakoff quien ha revelado ahora que el veterano actor desechó todas sus recomendaciones sobre la necesidad de alterar su peculiar locución, al confiar en su personalidad y en su carisma a la hora de ganarse el respeto de la industria cinematográfica.
FUENTE: ShowBiz


