La actriz Viola Davis se ha erigido en los últimos años como una de las activistas más prominentes a la hora de hacer de la industria del cine un entorno más inclusivo y diverso, una faceta que le ha llevado una vez más a animar a todos los amantes del séptimo arte a involucrarse de lleno para conseguir que la meca del cine sea más representativa de la sociedad multicultural en la que vivimos. En su opinión, los espectadores, los críticos y, por supuesto, los responsables de las producciones pueden contribuir significativamente al cambio a través de sus aportaciones individuales y fomentando una actitud más tolerante ante las diferencias.