Tras anunciarse que el cantante Harry Styles -miembro de la célebre boy band One Direction- tendría un papel secundario pero significativo en el nuevo filme de Christopher Nolan, 'Dunkerque', se originó un intenso debate tanto en el seno de la prensa británica como en las redes sociales a cuenta de la influencia que habría ejercido el innegable tirón mediático del joven intérprete a la hora de hacerse con un trabajo que, al menos en apariencia, no parecía encajar demasiado bien en perfil artístico.
Teniendo en cuenta el sinfín de teorías que han venido circulando desde entonces y que ahondaban en los supuestos motivos que explicarían tan llamativo fichaje, el inicio este fin de semana en Los Ángeles de la gira de presentación de la cinta ha servido, entre otras muchas cosas, para disipar todas aquellas dudas que cuestionaban que la presencia de Harry en este filme bélico atendiera a razones estrictamente profesionales.
Por un lado, el cineasta británico ha querido dejar claro que su apuesta por el ídolo juvenil -interpreta a Alex, uno de los soldados atrapados en la playa de Dunkerque (Francia) durante la conocida Operación Dinamo de la Segunda Guerra Mundial- responde únicamente al hecho de que este se destacó por encima de sus competidores durante el exigente proceso de casting, negando al mismo tiempo que la presencia de Harry en la película fuera parte de una estrategia publicitaria.
"Como director, tengo que confiar en mis instintos, en mi capacidad para saber quién es el chico indicado para cada papel. No me preocupa demasiado la carga que arrastren. Yo no sabía quién era Harry. Es decir, sí que había oído su nombre por mis hijos, pero no estaba muy familiarizado con él... Lo que vi [cuando hizo la audición] fue a un chico muy carismático que tenía la misma habilidad para resultar creíble y veraz que cualquier actor de cine", aseguró el director a ET Online durante su encuentro con los periodistas.
De la misma forma, a Harry no han llegado a preocuparle demasiado los comentarios malintencionados o incluso las acusaciones directas de que habría recibido un trato excesivamente privilegiado en su debut cinematográfico.
De hecho, el joven no se ha dejado amedrentar en ningún momento por el impacto que un hipotético traspiés en la gran pantalla -especialmente con un proyecto tan ambicioso- pudiera tener de cara a futuras ofertas interpretativas o incluso en el marco de su exitosa trayectoria musical, como han alertado ciertos medios.
"En mi caso, cuando me enteré de que Chris estaba haciendo esta película, ya estaba deseando ir a verla. Creo que la habría querido ver de todas formas, incluso si no hubiese estado involucrado en ella. Además, creo que, aparte de pensar en el deseo de formar parte de ella y de hacer todo lo posible para hacerme con el papel, no pensé demasiado en nada más", confesó el artista de 23 años en la misma rueda de prensa.
La notoriedad del también exnovio de Taylor Swift y la expectación que suscita con cada paso que da podría haber tenido efectos mucho más perniciosos para el décimo largometraje de Nolan si algunos de los fans más radicales del artista hubieran logrado colarse en el rodaje. Afortunadamente para todos, esa posibilidad fue descartada de raíz gracias a las fuertes medidas de seguridad que en todo momento rodearon el rodaje.
"De hecho, siempre tenemos sets muy secretos, así que estamos acostumbrados a proteger el rodaje y crear nuestro propio mundo. Nada de eso se metió en medio de nuestro proceso creativo, lo que es fantástico. Harry se mostró muy comprometido y determinado a ser uno más de los chicos y venir al rodaje a aprender todo lo que pudiese de personas con gran experiencia de su alrededor y de meterse en el papel como el que más. Creo que ha hecho un trabajo fantástico y no veo la hora de compartirlo con todos", manifestó el también director de 'Origen' e 'Interstellar'.
FUENTE: Showbiz



