Panamá presenta hoy su Marca País, una identidad que nace de lo que somos y de una vocación que nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia. Anfitrión del Mundo pone en valor las fortalezas que distinguen al país: el Canal, su posición estratégica, su gente y diversidad cultural, liderazgo logístico y conectividad, estabilidad, biodiversidad y vocación de servicio.
Panamá es el anfitrión, un país abierto donde convergen mundos, culturas y personas. Una propuesta que busca que aquello que Panamá recibe encuentre aquí las condiciones para crecer y prosperar.
El nuevo logo recoge esa historia, sus líneas evocan la apertura y los caminos que se encuentran. El azul representa nuestros océanos y la condición de Panamá como punto de encuentro global; el rojo, la energía y el espíritu humano de los panameños. Las curvas de sus dos "A" representan, en sus extremos, el Pacífico y el Atlántico y, en el centro, a Panamá como el punto que los une.
La Marca País es resultado de más de un año de investigación, estudios de percepción y un proceso de consulta con representantes del sector público, privado y la sociedad, dentro y fuera de Panamá.
Ser Anfitrión implica una responsabilidad compartida: para los panameños, contribuir desde sus acciones a nuestra reputación; para las empresas y sectores productivos, impulsar el crecimiento y la competitividad; y para las instituciones, asegurar su continuidad más allá de una administración.
Gestión pública y gobernanza a futuro
Como parte de su evolución, se trabaja en una estructura de gobernanza para administrar, proteger y desarrollar este activo, incluyendo mecanismos de uso, licenciamiento y un programa de embajadores.
Panamá siempre ha tenido las condiciones para acercar y recibir a todos. Hoy cuenta con una identidad que las reúne bajo una misma promesa: ser Anfitrión del Mundo.




