La vida de las familias panameñas ha cambiado considerablemente, de hecho, debemos brindar un aplauso de pie a los más pequeños de la casa, quienes han comprendido que quedarse en casa es la mejor alternativa para evitar la propagación del coronavirus, el cual ha ocasionado muchas muertes en todo el mundo.
"Para los chicos esta situación comenzó a hacer casi que como unas vacaciones particulares, yo niño (a) tengo a mi mamá y mi papá en la casa como si fuera un domingo y ha costado un poco poner un límite entre no es un domingo y es un día más de la semana", explica la especialista.
Asimismo, nos habla de una agenda estructurada pero a la vez rígida en casa con nuestros niños. "Por ejemplo, bloques de actividades, hagamos el primer bloque que incluya el despertarse (allí los padres deben aprovechar para dar besos, abrazos y demás), después vamos a la rutina de higiene: cepillarse, hacer pipí, lavarse las manos; después vamos a los hábitos de alimentación donde el desayuno puede ser un evento compartido (aquí pueden involucrarse desde las abuelas hasta los niños)".
Posterior a esto, Anna indica que es importante que nos demos cuenta si es en la mañana o en la tarde que nuestros hijos se sienten cómodos realizando las tareas y a partir de esto, comenzar a realizar otras actividades. "Hagan carreras o circuitos dentro de la casa, por ejemplo, utilicen las sillas del comedor para pasar por debajo de las mesas, por detrás de una planta si así la tienen, vayan y díganle que busquen algo debajo de la cama, hagan bailes, música con bailes, ejercicios (hay una cantidad enorme que se pueden obtener de set de ejercicios), no salgan del desayuno a sentarse delante de los cuadernos de tarea", puntualizó.
Luego de terminar este espacio de actividad motora junto a nuestros hijos, la especialista recomienda escoger una actividad que les permita aprender, para los más chiquitos actividades de silla y mesa, manuales, etc. "Antes de comer, dejen un espacio para hacer nada o hacer lo que cada quien se sienta libre de hacer, es importante tener un respeto al hacer nada, ese hacer nada es lo que nos permite ser creativos, no tenemos que tener una fábrica de actividades, los chiquitos que vayan después a hacer su siesta y los más grandes, retomen actividades académicas si así las tienen o volver a hacer actividades manuales, de baile, canto".
Algo que me pareció muy importante destacar de esta entrevista es algo que dijo la especialista. "Estamos es un momento de aislamiento social pero no de desconexión emocional, para eso está la tecnología, hagan videollamadas con compañeros de clases, con familiares...".
Definitivamente esta situación no es fácil, pero es una excelente oportunidad para brindarles tiempo de calidad a nuestros hijos, para demostrarnos amor mútuo, para fortalecer nuestra fe y comunicación con nuestra familia. ¡Que Dios me los bendiga!


