Panamá Cultura -  27 de noviembre de 2025 - 09:51

Folclore o Folklore: el origen científico que define cuál es la forma correcta

Expertos explican por qué “folklore” con K es la forma correcta en la comunidad científica y cómo su castellanización afecta el rigor académico.

Christopher Perez
Por Christopher Perez

La discusión sobre la escritura correcta de folklore vs. folclore vuelve a tomar fuerza, especialmente en noviembre, mes de la patria. Según explicó el especialista en el área del folklore Emanuel Gutiérrez Samudio, el término no nació de la lingüística del español, sino de una propuesta científica que definió el campo de estudio tal como se entiende hoy.

Los tamboritos se hicieron sentir a lo largo de la ruta del Desfile de las Mil Polleras. Foto/Miguel Coto
Tamboritos llenan de alegría las calles en sus tradicionales festivales.

Tamboritos llenan de alegría las calles en sus tradicionales festivales.

Un término nacido de la ciencia, no de la lengua española

El origen del término se remonta al 22 de agosto de 1846, cuando William J. Thoms introdujo folklore en The Athenaeum. Su estructura, folk (pueblo) + lore (saber), fue diseñada para nombrar “el conocimiento que el pueblo transmite”.

Desde entonces, expertos como Richard M. Dorson, Alan Dundes y Jan Harold Brunvand han insistido en preservar la grafía original como parte fundamental del concepto.

La castellanización: una adaptación ortográfica, no científica

En español, la RAE incorporó folclore y folclor por motivos normativos, pero esta decisión no provino de la folklorología. Autores como Mario Vasconcelos y Rodolfo Lenz han señalado que estas formas diluyen el vínculo con la raíz anglosajona, debilitando el rigor conceptual.

¿Por qué la disciplina insiste en escribir “folklore”?

Para la comunidad científica, mantener la K no es capricho:

  • Preserva la integridad etimológica.
  • Mantiene coherencia internacional.
  • Conecta con la identidad epistemológica de la folklorología.

Las formas en “C” pueden funcionar en documentos administrativos, pero en el ámbito académico la escritura original sigue siendo la más adecuada.

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