Bruselas, ( EFE ).- Diputados de la Comisión de Exteriores del Parlamento Europeo preguntaron hoy en Bruselas al presidente de Chile, Sebastián Piñera, acerca del conflicto con Bolivia, el crecimiento de la economía y la situación de la minoría mapuche, entre otros temas.
Piñera, quien efectúa una gira oficial por varios países europeos y Turquía, encabezó hoy la reunión parlamentaria entre Chile y la Unión Europea y respondió a una batería de preguntas, que en algunos casos "más que preguntas, fueron afirmaciones", comentó con cierta incomodidad el mandatario.
La reducción de las desigualdades y el combate a la pobreza, la dictadura militar, la situación de los indígenas, la reivindicación marítima de Bolivia, la reforma de las Naciones Unidas, Unasur, la violencia machista y la discriminación social fueron algunos de los temas que llamaron la atención de los legisladores.
Piñera, el primer presidente de Chile que habla en el Parlamento Europeo en los últimos diez años, realizó una introducción en la que elogió el papel de la Eurocámara como garante de la paz, la libertad y los derechos humanos en el Viejo Continente y en el resto del mundo.
Reconoció que el Estado chileno tiene una deuda con las comunidades indígenas, pero repuso que su gobierno está desarrollando "una nueva política hacia el pueblo mapuche", que integra, entre otros elementos, la adhesión al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece un mecanismo de consultas en los temas que les afecta.
"Efectivamente, en muchos sentidos el pueblo mapuche en nuestro país es discriminado, por lo pronto tiene una condición socio económica inferior al promedio" y por ello las autoridades han puesto en marcha un programa desarrollo llamado Plan Araucanía, añadió.
Y sobre la reivindicación boliviana de tener una acceso soberano al mar a través del actual territorio chileno, Piñera recordó que existe un tratado de 1904 ratificado por los congresos de ambos países.
"Chile plantea con Bolivia el diálogo y la búsqueda de acuerdos dentro del respeto a ese tratado, que por lo demás es lo que piden todos los países europeos en sus relaciones entre ellos mismos y con el resto del mundo", agregó.
El jefe del Estado chileno se explayó en la descripción de la estabilidad política, económica y social alcanzada por su país desde la recuperación de la democracia, en 1990, y destacó los avances que supuso la firma del Acuerdo de Asociación con la UE, hace ahora diez años.
Sebastián Piñera, quien actualmente preside la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), expuso también a los eurodiputados su visión acerca de la integración entre los países de la región y sus relaciones con la Unión Europea, asuntos que abordarán los Jefes de Estado y de Gobierno en la reunión que mantendrán en enero próximo en Santiago.
"El gran tema de la cumbre será cómo cambiar la lógica del desarrollo, de manera que sea más armónico desde el punto de vista de la responsabilidad social con las comunidades, el respeto al medio ambiente y la inclusión", explicó.
"Éste debe ser el siglo del renacimiento de América Latina y en cierto modo ya lo está logrando", señaló Piñera, quien aseguró que "es el continente que mejor ha resistido la crisis".
El presidente explicó que el objetivo de su gobierno es lograr que "antes de que acabe esta década Chile logre sacarse de encima 200 años de subdesarrollo y pobreza".
Y a pesar de las circunstancias adversas derivadas de la crisis, "Chile está avanzando en la dirección correcta, está creciendo al seis por ciento, creando empleo e incorporando a los sectores más vulnerables", enfatizó.
Según Piñera, América Latina tiene muchos elementos que facilitan la integración, "pero este proceso no ha sido todo lo fecundo que debería".
Recordó que el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, suscrito en 2002, tiene una "cláusula evolutiva" que permite profundizar en el contenido del tratado a partir del tercer año, algo que su gobierno viene reclamando desde hace tiempo, con el apoyo del Parlamento Europeo, peor no así de la Comisión ni del Consejo Europeo.
"Debemos acelerar el proceso de integración y enfrentar juntos desafíos como la reforma del sistema financiero mundial", insistió el mandatario chileno, quien dijo que "ha llegado el momento de soñar con las cosas entre Europa y América Latina que todavía no son y construirlas juntos".
FUENTE: Agencia EFE



