París Economía -  14 de mayo 2013 - 08:37hs

OCDE pide a Portugal más reformas para impulsar el crecimiento económico

París (EFE). La OCDE pidió a Portugal más reformas del mercado laboral, la distribución impositiva, la competencia, la formación de los trabajadores y la administración pública para que su producto interior bruto (PIB) pueda aumentar a un ritmo del 3,5 % en el horizonte de 2020.

"Portugal tiene delante una oportunidad única para modernizar su economía y para construir una sociedad más justa y cohesionada, así como una administración pública más eficiente y dinámica", señala el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, al inicio del informe "Portugal: Reformar el Estado para promover el crecimiento", presentado hoy en París.

El estudio sobre Portugal aplaude las "ambiciosas reformas estructurales para recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas, reducir los desequilibrios y colocar la economía en la senda de un crecimiento fuerte que cree empleos". Para lograr ese objetivo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que Lisboa debe impulsar la productividad, recuperar la competitividad y continuar implementando reformas estructurales que generen crecimiento "más allá del imperativo de la consolidación fiscal a corto plazo".

El informe cubre tres grandes áreas de actuación en las que la OCDE considera que deben centrarse las autoridades lusas, que pasan por incrementar la productividad y la competencia, mejorar el sistema impositivo y continuar reformando la administración.

Recomienda que mejore la competencia en su economía y que reduzca las trabas administrativas a nivel local, por ejemplo, eliminando completamente las licencias de actividad requeridas antes de la apertura de un negocio.

Además, la OCDE pide que prosigan los esfuerzos para introducir mayor competencia en sectores como el eléctrico o el gasístico, o en las telecomunicaciones y en los puertos marítimos.

Para que su economía sea más competitiva, Portugal debe innovar su tejido empresarial, acercando la investigación científica a la industria, y mejorar la educación de su capital humano a través de mejores sistemas de formación.

"El bajo nivel de educación en la fuerza de trabajo es una de las principales razones por las que Portugal tiene una brecha de productividad, ya que limita la capacidad de las empresas para abandonar actividades de baja productividad y adaptarse a los cambios tecnológicos", subraya el informe.

Por otro lado, pide a Lisboa que siga adelante con políticas que permitan reducir la "segmentación" del mercado de trabajo en un país que cerró el 2012 con una tasa de paro del 15,7 %, el doble que la media de la OCDE.

Esto supone, por ejemplo, reducir los costes de despido de los trabajadores más allá de la reforma que limitó la indemnización de 30 a 20 días por año trabajado, con un máximo de doce mensualidades.

"Favorecer la movilidad y el reciclaje también podría ser necesario para acomodar el cambio estructural a un sector más dinámico", añade el informe.

El texto aboga por que las negociaciones de convenios se lleven a cabo en las empresas, y no de manera sectorial, y por que se diseñen políticas activas de empleo desde la administración pública.

En materia de impuestos, la OCDE cree que Portugal debería simplificar un sistema demasiado complejo y sujeto a numerosas exenciones.

Sostiene que deben reducirse las cargas patronales a la Seguridad Social y pasar del actual sistema plano a uno progresivo, que se incremente en función de los salarios.

La OCDE pide, también, que Portugal reduzca las exenciones y reducciones del impuesto sobre el valor añadido (IVA), así como crear nuevos tributos ecológicos sobre productos que contaminen el aire o pesticidas y modificar los ya existentes, como alinear la tasa del diesel al nivel de la que se aplica a la gasolina.

El informe invita además a Portugal a seguir luchando contra la evasión y el fraude fiscal integrando la recaudación de la seguridad social con los impuestos administrativos.

La OCDE considera que para preservar la cohesión social es necesario que "en la medida de lo posible" se intente que los recortes no afecten a la protección social y a las ayudas a las familias con menos recursos. En ese mismo rango de actuación, se recomienda que se endurezcan las jubilaciones anticipadas, congeladas hasta 2014.