MÉXICO Economía -  31 de octubre de 2013 - 20:31

La reforma fiscal de Peña Nieto sacude el gran pacto con la oposición mexicana

México - El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, logró este jueves la aprobación en el Senado de una reforma fiscal que contempla polémicas alzas de impuestos, la primera no consensuada con la oposición y para la que se alió con una parte del izquierdista PRD.

La reforma, cuyos puntos más controvertidos son una subida de gravámenes a los alimentos altamente calóricos y otra del IVA en las áreas fronterizas, contó con el apoyo de una fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD) pero con la oposición en bloque del Partido Acción Nacional (PAN, conservador), cuyos senadores abandonaron el debate al considerar ignoradas sus propuestas.

Tras la asunción de Peña Nieto en diciembre, esos dos partidos y el oficialista PRI (Partido Revolucionario Institucional) firmaron el llamado Pacto por México, con el objetivo de impulsar un paquete de reformas estructurales.

Una iniciativa en materia educativa y otra en telecomunicaciones ya fueron aprobadas por consenso de las tres formaciones, que se aprestan a discutir otra muy controvertida en materia energética, una política y una financiera, en un clima político mucho más agitado tras el debate fiscal.

"La cuestión de los impuestos en cualquier país siempre causa encendidas y diferentes opiniones, lo importante es que hemos alcanzado una reforma fiscal que fortalece las finanzas del Estado mexicano", dijo a la AFP David Penchyna, senador del PRI.

Sin embargo, para los panistas la sensación es distinta y algunos legisladores como el exministro de Hacienda Ernesto Cordero piden revaluar la participación en el Pacto por México o directamente abandonarlo.

"Tenemos la sensación de que un día sí están dispuestos (los senadores del PRI) a dialogar con nosotros y al día siguiente no. Ese no es el ánimo con el que fue creado el Pacto por México", dijo a la AFP el senador Héctor Larios, del PAN.

Con la reforma fiscal, que fue devuelta a la Cámara de Diputados para que este jueves revise algunos cambios, el gobierno espera aumentar la recaudación en un 1,4% del PIB anual, pero las modificaciones pactadas con los opositores llevarán a que ese porcentaje se reduzca a 1,1%, según cálculos de Penchyna.

Aún así, la cifra "no es nada despreciable, es un gran avance", sostuvo el senador.

Actualmente el fisco mexicano recauda el equivalente al 13,7% del PIB, mientras que en el resto de América Latina el promedio es de 18,4%.

La reforma divide a la izquierda

El debate de la reforma fiscal ha generado grietas en el PRD, que se dividió en la votación.

Aunque la reforma "tiene cosas buenas", algunos legisladores del principal partido izquierdista consideran que la economía mexicana "va en caída libre y mayores imposiciones fiscales tributarias para el 2014 podrían estarle dándole el último empujón para que caiga en una recesión", declaró a la AFP el senador de esa fracción Mario Delgado.

Entre los puntos más polémicos de la reforma están los aumentos de impuestos a salarios de hasta 35% para los que ganen alrededor de 228.000 dólares anuales (que hasta ahora era de máximo 30%) y el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las áreas fronterizas de 11% a 16%, para homologarlo con el resto del país.

Después de la aprobación de ese último punto, los senadores del PAN abandonaron la sala de sesiones alertando que la medida afectará la competitividad de las empresas y comercios de esas zonas por la competencia con el cercano Estados Unidos.

Afectados de todos los niveles

Para Alejandro Villagómez, investigador del Centro de Investigaciones y Docencias Económicas (CIDE), "las reformas prácticamente afectan a todos los contribuyentes cautivos; los asalariados de todos los niveles".

Sin embargo, los sectores de menores ingresos serán los que más sufrirán el impacto por el incremento de los impuestos a los refrescos y a la comida con altos niveles calóricos, agregó Villagómez.

El gobierno ha dicho que la meta de subir el precio de esos productos es disminuir los altos índices de obesidad y sobrepeso de la población, que están entre los mayores del mundo y afectan al 70% de los 118 millones de mexicanos.

Pero para el experto no es verdad que los mexicanos, ni siquiera los de más bajos recursos, "van a dejar de tomar refresco o comer (comida) chatarra; no van a sustituir esos productos (...) esos impuestos tienen claramente una intención recaudatoria".

FUENTE: AFP