Londres mira hoy más que nunca al cielo, pendiente de la lluvia que anuncian para el viernes los meteorólogos y que amenaza con deslucir la esperada boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton, en la abadía de Westminster.
Londres mira hoy más que nunca al cielo, pendiente de la lluvia que anuncian para el viernes los meteorólogos y que amenaza con deslucir la esperada boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton, en la abadía de Westminster.