La cantante Britney Spears disfruta desde el pasado viernes de una más que batallada libertad tras 13 años sometida a una tutela legal y económica "opresiva" y muy restrictiva de sus derechos fundamentales. Aunque por el momento su último administrador financiero sigue ejerciendo sus labores para hacer efectivo el traspaso de poderes a la intérprete, lo cierto es que la estrella por fin tiene motivos sólidos para sonreír.
"Lloraba y se reía al mismo tiempo. Le costaba entender que, después de tantos años, la pesadilla por fin había terminado", ha revelado un informante en conversación con la revista People. "Está muy agradecida a todo el mundo que le ha ayudado en este proceso", ha añadido.
Tan pronto como se comunicó oficialmente la noticia, Britney Spears recurrió a sus redes sociales para publicar un vídeo que retrataba a un grupo de fans celebrando su 'puesta en libertad' con vítores y confetti, ubicados todos ellos a las puertas de la corte californiana donde se tomó una decisión histórica para la intérprete. Entre otras muchas cosas, Britney podrá centrarse ya en los preparativos de su boda con Sam Asghari, de quien dijo que solo se convertiría en su marido cuando ella fuera una mujer libre.
"Dios mío, ¡quiero tanto a mis fans! Es una locura, creo que me voy a pasar el resto del día llorando. ¡El mejor día del mundo! Alabemos al Señor... ¿Puedo conseguir un amén? #Britney liberada", escribía henchida de felicidad y exultante ante el fin de su particular calvario.