MONTEVIDEO ( AFP ). La diva argentina Susana Giménez llegó este martes a un acuerdo con la revista uruguaya Caras y Caretas, a la había demandado por 300,000 dólares por haberla vinculado al narcotráfico y lavado de dinero, tras presentarse en un juzgado de Montevideo.
Al salir del juzgado, " Su " Giménez y su abogado Pablo Correa sólo informaron que habían llegado aun acuerdo.
Raúl Oxandabarat, vocero del Poder Judicial, informó en un comunicado que la jueza Martha Alves De Simas " homologó el acuerdo " alcanzado entre las partes, por cuyos términos " las partes desisten del proceso judicial iniciado y se retractan, cada una, de todas las expresiones que pudieran haber afectado a la otra, quedando realizadas en el ámbito judicial las aclaraciones del caso ".
Caras y Caretas publicó en 2009 informes en los que señalaba que Giménez había intervenido, junto con su ex pareja uruguaya Jorge Rama, en la compra de varios futbolistas juveniles de Nacional, y que era investigada por la justicia uruguaya, la DEA (Agencia antidrogas de EU) y la Administración Federal de Ingresos Públicos de Argentina (AFIP).
En la conciliación, la parte demandada reconoció " la injusticia de dichas opiniones vertidas ", según el texto del acuerdo, al que accedió la AFP.
El acuerdo señala que Giménez " no participó " en la compra de los jugadores de fútbol Santiago García, Facundo Píriz, Máximo Calzada y Alvaro Nicolás Lodeiro, y que " no tuvo ni tiene vínculo alguno con el Club Nacional de Fútbol y/o sus dirigentes, ni con las personas jurídicas y/o físicas, que habrían comprado los derechos de marras ".
Según el acuerdo, Caras y Caretas " otorga a la Fundación Alejandra Forlán, 10 páginas impares a color (...) que podrán ser utilizadas por la fundación mencionada o por los proveedores vinculados a la misma ".
La Fundación Alejandra Forlán, hermana del atacante uruguayo del Atlético Madrid Diego Forlán, se dedica a prevenir los accidentes de tráfico.
La llegada y la partida de "Su" Giménez del juzgado se realizó en medio de los gritos de sus fans, que permanecieron junto a los curiosos funcionarios judiciales en los pasillos del edificio de tribunales, donde también se apostó la prensa.
" No me quiero morir sin saludarla. La sigo desde toda la vida ", dijo una argentina de 72 años, que finalmente logró ser recibida por la diva.


