A pesar de que han pasado solo unas semanas desde que la actriz Amy Schumer contrajera matrimonio con su ya marido Chris Fischer, en una ceremonia secreta y, desde luego, sorprendente para quienes todavía estaban asimilando la confirmación de su relación con el reputado chef, lo cierto es que la intérprete parece haberse adaptado con rapidez a su nuevo estado civil y, de hecho, no duda en presumir abiertamente del sinfín de satisfacciones que le está brindando la vida de casada.
"La verdad es que me siento jodi**mente genial. He estado utilizando en exceso el término 'casada', hasta tal punto de que se ha vuelto una locura", ha bromeado a su paso por la emisora de radio Sirius XM. "Una de las razones por las que nos hemos casado tan pronto es que estamos muy enamorados. Para otras muchas chicas que conozco, que alguien les hubiera propuesto matrimonio habría sido una faena, habrían dicho: 'Ahora no puedo tener hijos'", ha explicado en la misma conversación.
Fue en la última fiesta de cumpleaños de la presentadora Ellen DeGeneres cuando el ahora matrimonio tomó aquella foto que les retrataba besándose apasionadamente y que, una vez subida a las redes sociales, corroboraba públicamente que los rumores sobre su relación eran totalmente ciertos, un romance que en cuestión de días terminó derivando en una "bonita" ceremonia tan llena de amigos como de hermetismo.
"Fue una boda muy bonita, pero todo ocurrió de forma muy repentina. En cualquier caso yo me pasé toda la ceremonia llorando, porque sus votos nupciales fueron una preciosidad. La verdad es que no podría estar más feliz por ellos, está claro que son dos personas que se quieren con locura y que juntos van a pasar los mejores momentos de sus vidas", contaba la actriz Jennifer Lawrence, amiga íntima de la novia, tras la boda.
Para asegurarse de que nadie ajeno a su círculo cercano se enteraba de lo que allí acontecía, Amy y Chris avisaron a sus familiares y amigos sobre el enlace a través de un mensaje de texto y escasos días antes de que fuera a celebrarse, de lo que se desprende una invitación poco convencional pero, todo sea dicho, muy efectiva para controlar la narrativa de cara al interés de los medios de comunicación.
FUENTE: Showbiz



