La polémica en torno a la política de inmigración de Donald Trump y la separación de decenas de familias en la frontera estadounidense ha tocado de cerca al cantante Luis Coronel debido a su propia historia personal. Su padre, un inmigrante ilegal, fue detenido frente a sus hijos en el parque de caravanas donde vivían cuando el intérprete era un niño y enviado a un centro de detención durante dos años antes de ser deportado a México.
Su reacción ante la tensión actual que se vive en su país natal -el intérprete nació en Arizona- ha sido dar un paso al frente para compartir su experiencia y denunciar las "cicatrices" de por vida que causa el alejamiento de niños pequeños de sus padres."Mi hermana, mi hermano y yo nos sentábamos a esperar a que el correo llegara cada jueves.
Le permitían escribir cartas y notas, y nos enviaba libros de recortes para que se lo devolviéramos con fotos nuestras. Más tarde le deportaron a México y cruzábamos la frontera para ir a verle cada fin de semana y regresábamos todos los domingos por la noche", recuerda en un artículo para Billboard acerca de aquella dura época de temor e inseguridad que se extendió a gran parte de su vida adulta: "No teníamos ningún papel que enseñar. Viví con miedo desde los ocho años hasta los 19 o 20".
El padre del artista murió cuando él era aún un adolescente sin cumplir nunca su sueño de reunirse con su familia en Estados Unidos: "Nunca perdió la esperanza de poder regresar. Cuando le decíamos que iríamos a vivir con él, siempre nos decía: 'No, no quedaros, nos encontraremos allí. Os lo prometo; si no es mañana, lo intentaré la semana que viene'. Siempre quiso volver, pero murió cuando yo tenía 15 años".Pese a que el joven de 22 años celebra la orden ejecutiva firmada por Trump para reunir a los menores en centros de detención con sus padres, también advierte de que la indignación ante el trato que han recibido esas familias no puede olvidarse en "unas pocas semanas".
"Mi madre estuvo detenida por inmigración durante dos semanas, y cuando veo esos vídeos de niños en jaulas, coincide exactamente con lo que mi madre nos contó. Llegado un punto, la metieron en una jaula, como a un perro. Y resulta muy triste, porque eso mismo es lo que se ve en los vídeos de todos esos niños que están viendo la luz ahora", lamenta.
Tras ver cómo su madre se esforzaba para buscar empleo y sacarles adelante pese a que no contaba con un número de la seguridad social, en la actualidad el joven de 22 años no soportar escuchar esos tópicos tan extendidos -fruto de la ignorancia o de la pura xenofobia- acerca de cómo los extranjeros arrebatan puestos de trabajo u otros recursos a los ciudadanos estadounidenses."Mi madre no vino aquí para pedir dinero o recibir cupones de comida", asegura, antes de zanjar el tema matizando: "Los latinos son los que consiguen que se hagan las cosas: trabajan en restaurantes y en la construcción".
FUENTE: Showbiz