En un mundo como el del rap, en el que las infidelidades, los escándalos y los divorcios están a la orden del día, la sólida relación sentimental de Chance the Rapper con su novia de la infancia Kirsten Corley es toda una rareza.El famoso rapero es poco dado a hablar de su vida personal, pero esta semana ha querido hacer una excepción a esa norma para compartir con todos sus fans la historia de cómo conoció a su chica, que este fin de semana se convertirá por fin en su esposa después de que él le propusiera matrimonio por sorpresa el pasado verano.
"Esta foto se sacó el mismo día que conocí a mi mujer", arranca el mensaje que el intérprete ha compartido en sus redes sociales junto a una foto de Kirsten de pequeña. "Era el año 2003 y mi madre trabajaba en una inmobiliaria. Una noche nos llevó a mi padre, a mi hermano y a mí a una de las fiestas de su oficina para que pudiéramos conocer mejor a sus compañeros. En ese momento yo tenía 9 años y probablemente no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo a mi alrededor, y de todas formas no tenía ni voz ni voto acerca de cómo quería pasar mis tardes.
Dicho esto, lo más probable es que me pusiera en una esquina a comer caramelos y jugar con mi gameboy, ignorando lo que ocurría a mi alrededor. Pero entonces, de la nada, todo el mundo empezó a decir que hiciéramos espacio, que nos pusiéramos en círculo para un número muy especial".Llegados a ese punto, la estrella del rap insiste en que sus recuerdos de la velada se vuelven fotográficos mientras alguien anunciaba una actuación de Destiny's Child.
Por supuesto, en realidad no se trataba del grupo encabezado por la legendaria Beyoncé, sino de tres niñas algo mayores que él que imitaban al trío de cantantes y, que en opinión del entonces joven Chance, guardaban un impresionante parecido con los Ángeles de Charlie."De pronto, mi mirada se cruzó con la de la chica más guapa que había visto en mi escasa década de vida en este mundo", explica.
Aunque su padre le animó a que se sumara a la actuación para demostrar su talento como bailarín, en aquel momento le pudo la timidez y fue incapaz de mover un músculo, pero tampoco le importó demasiado porque ya entonces tenía claro que algún día se presentaría la oportunidad de que bailaran juntos.
"Aquel no era ni el momento ni el lugar. No porque fuera una fiesta, o porque fuera el momento de ellas para brillar, o porque yo estuviera demasiado nervioso para bailar ante tanta gente. No era el momento porque sabía que me casaría con esa chica. Y no quería apresurarme. Así que sacudí la cabeza con nerviosismo, retrocedí y no llegué a acercarme para presentarme. 16 años más tarde va a suceder: este fin de semana será el momento y el lugar será nuestra boda. Ahora sí bailaré con mi esposa porque es mi destino", ha afirmado Chancelor, como se llama realmente el rapero, para poner el punto final a su bonito relato.
FUENTE: Showbiz



