KUALA LUMPUR, (AFP) - La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) anunció que ha suspendido temporalmente a su jefe, el catarí Mohamed Bin Hamman, sospechoso de haber violado el código ético y que desde hace meses, tras haber sido expulsado por la FIFA, intenta lavar su nombre.
El catarí niega haber intentado comprar los votos de delegados de la FIFA en el marco de la elección del presidente de este organismo, en 2011, cuando competía por el puesto con el presidente saliente, el suizo Joseph Blatter.
Bin Hamman fue acusado de haber comprado votos durante una reunión de la Confederación de Fútbol del Caribe, a comienzos de mayo de 2011, en Trinidad y Tobago, con sobres que contenían 40.000 dólares (29.000 euros).
Blatter, único candidato, fue reelegido en una atmósfera tóxica el 1 de junio de 2011. El señor Bin Hammam, fue golpeado por la vida por la FIFA.
El catarí retiró su candidatura poco antes de su comparecer, el 29 de mayo, ante el comité de ética de la FIFA, que lo suspendió provisionalmente mientras se realizaba una investigación interna.
Blatter, que quedó como único candidato, fue reelegido en medio de una atmósfera enrarecida el 1 de junio de 2011. Poco después, Bin Hammam, fue destituido de por vida por la FIFA.
En un comunicado difundido la noche del lunes en su sitio internet, la AFC dijo que había suspendido a su director por treinta días, después de una auditoría de las finanzas de la Confederación.
La auditoría revisó "los acontecimientos en torno a negociaciones y a la ejecución de ciertos contratos, y sobre transacciones financieras que iban y salían de las cuentas AFC y de las cuentas personales del Sr. Bin Hammam, durante su presidencia", señala el comunicado.
Mohamed Bin Hammam, no puede "participar en ninguna actividad futbolísitica dentro de la jurisdicción de la AFC hasta que el comité disciplinario de la AFC toma una decisión sobre la pertinencia" de los elementos, agerga.
Las infracciones halladas tienen que ver con violaciones de los estatutos de la AFC en cuanto a la ética, la corrupción, los conflictos de interés, soborno y la aceptación de regalos diversos.
Mohammed Bin Hammam ha negado siempre las acusaciones de la FIFA, indicando que estaban basadas en cuestiones políticas.
Tras haber apelado su expulsión permanente de la FIFA y haber perdido, ha presetando una segunda apelación ante Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), en Lausana, Suiza.
FUENTE: Agencia AFP




